La Fundación Simón Bolívar, adscrita a Citgo Petroleum, filial de la estatal Petróleos de Venezuela, dejó de financiar tratamientos médicos a venezolanos que sufren serias afectaciones de salud, para usar esos fondos en compras de centros de belleza (spa) y apoyar financieramente las actividades sediciosas de los partidos que conforman la coalición de partidos que soporta a Juan Guaidó, conocida como G4, según el testimonio ofrecido por Roland Carreño a las autoridades venezolanas y la investigación adelantada por la Fiscalía. 

Un reportaje realizado por la corresponsal de la agencia rusa RT en Venezuela, Érika Ortega Sanoja, devela que desde que Washington decidió respaldar a Guaidó y agudizar la política de sanciones que inició Barack Obama en 2016 con el decreto en el que se declara al país «una amenaza inusual y extraordinaria», la situación de 20 pacientes cuyos tratamientos médicos corrían por cuenta de la Fundación Simón Bolívar se tornó crítica.

Es el caso de Isabella, una pequeña niña cuyos padres se trasladaron a Buenos Aires (Argentina) para que recibiera un transplante y el posterior tratamiento financiados por la referida fundación, de pronto dejaron de recibir el sustento económico para costear las necesidades médicas de la menor, lo que trajo como consecuencia que su cuerpo comenzara a rechazar el órgano transplantado. 

«Eso amerita un tratamiento específico, controles interdiarios, ecos, todas esas cosas, que en este momento no se están realizando», detalló entonces Douglas Guevara, papá de Isabella.

Para el momento de realización del reportaje, Ortega Sanoja explicó que Isabella y «otros 20 pacientes en el mundo», cuyos gastos médicos «habían sido cubiertos por la empresa venezolana Citgo, ahora están a la expectativa: la petrolera está atada de manos tras el bloqueo de sus cuentas impuesto por el gobierno de Estados Unidos«.

Guevara denunció que el bloqueo y las medidas coercitivas unilaterales, lejos de afectar a los dirigentes políticos, han surtido efectos directamente en el pueblo, incluyendo a niños, como su pequeña hija. 

En 2019, tras el inicio de la «presidencia interina» de Juan Guaidó, Caracas denunció que el Novo Banco había congelado fondos por el orden de los 1.500 millones de euros «dirigidos a la importación de medicinas», lo que afecta directamente el acceso interno, comprometiendo la salud de miles de venezolanos.

De su lado, para forzar la salida del presidente Nicolás Maduro, Estados Unidos, anunció el bloqueo de los fondos de la estatal PDVSA en el exterior y le entregó el control de estos activos a Juan Guaidó y a su grupo. 

«Maduro no es un líder adecuado para el país en estos momentos y he dicho que estamos protegiendo estos importantes activos para el beneficio de la población», dijo Mnuchin para justificar la tropelía. 

(LaIguana.TV)

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