Álex Saab es un empresario de origen libanés nacido en Barranquilla, Colombia, y nacionalizado venezolano. Presuntamente tiene vínculos con varias empresas, entre ellas Group Grand Limited (GGL), acusada —sin pruebas— por Estados Unidos de vender con sobreprecios alimentos y víveres al Estado venezolano.

Un funcionario del Gobierno estadounidense indicó —sin presentar pruebas y según la agencia AP en julio de 2019— que Saab y tres supuestos hijastros de Maduro se habrían lucrado con “cientos de millones de dólares”.

Con estos argumentos Washington presentó cargos contra Saab y su mano derecha, el empresario colombiano Álvaro Enrique Pulido. Los acusan de “blanquear hasta 350 millones de dólares”, supuestamente defraudados a través del sistema de control cambiario en Venezuela.

Según Washington, entre 2011 y 2015, Saab y Pulido se confabularon para lavar sus ganancias ilícitas y transferirlas desde Venezuela a cuentas bancarias estadounidenses. Por esta razón, la nación norteamericana dice que tiene jurisdicción en el caso.

La trama contra Saab incluye una causa abierta por conspiración para blanquear dinero desde 2019 en los tribunales federales de Florida. Incluso, el juez Robert N. Scola Jr. los declaró prófugos de la justicia el 26 de agosto de 2019.

Todo este historial creado en Estados Unidos contra Saab junto a la complicidad del gobierno de Cabo Verde, decantó en su arresto ilegal el 12 de junio, mientras iba camino a Irán en una misión como agente especial al servicio del Gobierno venezolano. Después de que el Tribunal del Distrito de Sal legalizara su arresto, fue llevado a San Vicente, donde el Tribunal de Apelaciones de Barlovento, la segunda instancia, validó el arresto e inició el proceso judicial. La idea era extraditarlo.

Previamente, el Ministerio de Justicia y Trabajo autorizó el procedimiento de la solicitud de extradición. El 3 de julio, Saab fue transferido a la isla de Sal por razones de seguridad. Seguidamente, Caracas envió a su embajador ante Cabo Verde, Alejandro Correa, con un equipo de abogados. La misión era dejar claro que Saab es un “enviado especial” que se dirigía a Irán en funciones diplomáticas.

Desde entonces el agente especial del Gobierno de Venezuela, Álex Saab, permanece secuestrado por el régimen de Cabo Verde, todo esto a petición de Estados Unidos.

Violación sostenida a los derechos humanos de Saab

El pasado viernes 11 de diciembre el canciller venezolano, Jorge Arreaza, publicó en su Twitter un comunicado vinculado al caso Saab. En el texto, el Gobierno Bolivariano expresa su preocupación por el comportamiento de la República de Cabo Verde sobre la violación sostenida de los derechos humanos y diplomáticos del ciudadano venezolano Álex Saab.

Asimismo, expresa que confía en que el Gobierno de Cabo Verde respeta sus compromisos internacionales y espera que la isla sea un bastión de la democracia dentro de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (Cedeao).

“De hecho, el 11 de diciembre de 2018, ante el Tribunal Penal Internacional de La Haya, el presidente de Cabo Verde, S.E. Jorge Carlos Fonseca, declaró públicamente: “Cabo Verde es una democracia y un estado basado en el Estado de Derecho, siempre con justicia, respeta… el derecho internacional y… por lo tanto apoyamos a los Tribunales…”, dice el texto publicado por Arreaza.

“Por ello, resulta extraña la actitud de Cabo Verde ante la decisión de la Cedeao, la que entendemos constituye para Cabo Verde un compromiso político del derecho internacional. Ésto es especialmente lamentable al haberse celebrado el Día Internacional de los Derechos Humanos, que, cada 10 de diciembre, emerge como oportunidad para reflexionar sobre la importancia fundamental de los derechos humanos y del Estado de Derecho”, dice el comunicado.

Detención irregular

El experto en derechos humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) Alfred-Maurice de Zayas habló al respecto. En entrevista publicada por la revista “Santiago Magazine” de Cabo Verde, argumentó que el “caso Saab” es un vivo ejemplo de la violación integral de los fundamentos del derecho internacional. Asimismo, considera que su detención arbitraria, además, ignora los sagrados derechos humanos.

Entre 2012 y 2018, De Zayas fue experto independiente del Consejo de Derechos Humanos. En ese período su propósito fue promover un orden internacional democrático e igualitario. En la entrevista, criticó que la detención de Saab se produjera “antes de la emisión de la notificación de Interpol”. Por tanto, asegura que se hizo “sin mandato internacional válido y de manera totalmente irregular”.

Incluso, recordó que Saab es un funcionario con calidad de agente y enviado especial de Venezuela. “Por eso goza de inviolabilidad e inmunidad diplomática”, acotó.

“Además, al momento de su detención, el enviado especial fue agredido. Esto se denunció ante el sistema judicial caboverdiano y fue sólo el comienzo de un proceso judicial que hoy acumula numerosas irregularidades y graves violaciones de los derechos fundamentales garantizados por cualquier Estado de derecho”, recriminó el abogado que tiene nacionalidad suiza y estadounidense.

Secuestro, torturas y mentiras

Eso se suma a las denuncias de Saab de sufrir torturas para coaccionarlo a decir mentiras contra el presidente Nicolás Maduro y autorizar su extradición “de forma voluntaria”. Saab cumplía misiones en Rusia e Irán para comprar medicinas, alimentos y combustible. Su objetivo era vencer el bloqueo total impuesto por Estados Unidos, la Unión Europea y algunos gobiernos súbditos en Latinoamérica.

El empresario fue detenido el 12 de junio, cuando su avión hizo escala para repostar en el Aeropuerto Internacional Amilcar Cabral de la isla de Sal, el más importante de Cabo Verde. Su arresto respondió a una petición de Estados Unidos que no había sido oficializada a través de Interpol. Sin pruebas, Washington lo acusa por supuestos delitos de blanqueo.

Saab defiende que cuando fue arrestado viajaba a Irán en una misión humanitaria especial bajo el título de enviado especial. Esa condición le otorga total inmunidad bajo el derecho internacional. Además, Venezuela lo reconoce como un ciudadano venezolano y un agente del Gobierno que estaba en tránsito en Cabo Verde.

De Zayas se convirtió en 2017 en el primer relator de la ONU que visitaba Venezuela en 21 años. El experto apunta que Saab “sobrevive en condiciones infrahumanas” en una “celda de dos metros cuadrados” en la prisión de Sal. Allí “lo obligan a hacer sus necesidades y limpiarse, sin luz y con altas temperaturas”.

Cabo Verde escondió documentos

En septiembre, la defensa de Saab denunció a los policías involucrados en su detención ilegal por ocultar sus documentos diplomáticos. Precisamente, eso facilitó que fuera privado de libertad, violando el debido proceso y sus derechos humanos fundamentales.

El exjuez español Baltasar Garzón denunció a la Policía de Cabo Verde por ocultamiento de información durante la detención. “Se le requisó un maletín que contenía documentos oficiales en los que se demostraba el carácter diplomático de su viaje (…) La policía ocultó esos documentos, impidiendo que fueran conocidos por los jueces”, explicó la defensa de Saab.

Además, los uniformados lo arrestaron a petición del régimen de Donald Trump, sin una orden de Interpol que llegó después. Por eso, el proceso violó las leyes internacionales y la inmunidad diplomática que certifica al agente especial de Venezuela. Su condición es la de un secuestrado por el Gobierno de Cabo Verde para complacer intereses políticos de Estados Unidos.

Añaden que la policía, al ocultar sus documentos diplomáticos, impidieron que los jueces “apreciaran la inviolabilidad” del empresario. La defensa explica que el maletín fue devuelto días más tarde sin que se hiciera un registro de lo requisado. Tampoco de la documentación encontrada que, insisten, demostraba que su cliente viajó al país africano como enviado especial.

“Este trascendental hecho, además de la naturaleza delictiva de la acción, podría dar un vuelco legal a la situación del señor Saab que hasta ahora ha visto desconocido su carácter de enviado especial y su inviolabilidad e inmunidad diplomática derivadas del mismo”, resalta el comunicado.
Saab

Salud de Saab afectada

De Zayas señaló que Saab sufre “una situación extrema afecta directamente su delicado estado de salud. Desde antes tenía graves problemas cardíacos, de glucosa y tiroides. También fue operado del estómago por causa de un tumor canceroso”.

El experto también recordó que Saab envió una carta al director de la cárcel para solicitar arresto domiciliario. La petición era por el tiempo que durara la resolución de su caso. Incluso, justificó que asó podía recibir la atención médica que necesitaba. Sin embargo, la solicitud fue rechazada.

“Aunque la separación de poderes debe ser una máxima inalterable, en este caso no se puede ignorar el contexto político. La política estadounidense de bloqueo a Venezuela es evidente. Eso no sólo desde el punto de vista económico, sino también desde el punto de vista diplomático y político”, denunció.

Además, alertó que el régimen de Trump, “utiliza ese tipo de procesos judiciales para hacerse con el control de Venezuela. Por tanto, la solicitud de extradición de Saab emitida por Estados Unidos es solo una acción más en la línea estratégica de ese país”.

Cabo Verde maneja un caso político, no judicial

El experto también alertó que Cabo Verde “parece haber tomado posición en el conflicto entre ambos países. Hoy mantiene vigente su detención, a pesar de su inviolabilidad e inmunidad diplomática. Incluso, emprendió un proceso que viola los fundamentos del derecho internacional e ignora los derechos humanos”.

A pesar de estas irregularidades y violaciones flagrantes al derecho internacional y de los derechos humanos fundamentales, tanto el Gobierno como un tribunal del país africano aprobaron la extradición de Saab a Estados Unidos. Sin embargo, la defensa interpuso un recurso de apelación contra esa decisión ante el Supremo Tribunal de Justicia.

La confesión de Saab a W Radio

El pasado martes 15 de diciembre Saab envió una carta de siete páginas al medio colombiano W Radio el cual tituló: ¿A qué llama Estados Unidos cambio de régimen? y en ella confiesa todo lo que le ha tocado vivir en la isla africana tras convertirse en un nuevo objetivo político de la Casa Blanca, al igual que otros ciudadanos del mundo como Julian Assange, Chelsea Manning y Edward Snowden.

En ese texto, Saab deja claro todo lo que hace el gobierno de Estados Unidos, sus estrategias para desacreditar personas y/o países que no se someten a los intereses de la Casa Blanca y que por ello representan “un riesgo” para su país.

Saab asegura que Washington “debe vender la idea que el socialismo es malo y para eso tienen varias fórmulas que aplican. Una de ellas, la más eficiente, es contratar cientos de blogueros para atacar a países que ellos consideran son un peligro para sus intereses.
Saab

Igualmente, advierte que los venezolanos ya conocen esta estrategia: “No somos estúpidos, vemos la realidad del bloqueo inhumano que nos ha hecho USA… Así hizo (Julio) Borges, Bobolongo (Juan Guaidó), (Carlos) Paparoni y todos esos sinvergüenzas de oposición”.

“Le dijeron al pueblo en repetidas ocasiones que iban a morir de hambre, al punto que tres millones de compatriotas salieron corriendo de Venezuela. De esos, 2.500.000 ya regresaron a Venezuela, porque saben que en este país de hambre no se mueren. Los otros 500 mil están tratando de regresar con la ayuda del presidente Maduro. Hagan las cuentas y verán que es así. Venezuela los está ayudando a volver poco a poco”, añadió Saab.

Luego, Saab criticó a la Oficina de Control de Bienes Extranjeros de Estados Unidos (OFAC). Argumenta que” la prohibición de préstamos, ingreso de barcos a Venezuela a cargar crudo, llevar comida, llevar gasolina; conduce a que todo se encarezca por el riesgo de ir o trabajar con Venezuela. Eso busca provocar un cambio de régimen, pero no han podido porque -como ellos mismos dicen- no contaban con la resiliencia de Maduro y del pueblo chavista. Entonces se inventaron la OFAC”.

Agrega que la OFAC es una simple oficina, que no puede juzgar ni acusar a nadie pero que Estados Unidos usa para “sancionar” y “asustar” a todos los que apoyan los países y gobernantes que para ellos son una ‘amenaza’.

(LaIguana.TV)

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