Este sábado, a propósito de la aprobación de la reforma de «Estatuto de la Transición», adefesio jurídico diseñado por la fracción de la Asamblea Nacional (AN) saliente aglutinada en torno a Juan Guaidó para justificar su pseudopresidencia y la extensión inconstitucional de sus funciones como parlamentario, las organizaciones políticas Acción Democrática (AD) –la fracción afín a Henry Ramos Allup, anterior secretario general– y Vente Venezuela (VV), divulgaron sendos comunicados en los que explican por qué no acompañan la iniciativa guaidosista.

AD: sí a la continuidad de la AN de 2015, no al «Estatuto para la Transición»

En el caso de los diputados que conforman la fracción parlamentaria de AD, si bien aseguran «ante el país y el mundo» su «rechazo absoluto a la farsa perpetrada el 6 de diciembre por el régimen –manera como se refieren al gobierno del presidente Nicolás Maduro–, toda vez que ese evento no cumplió con ninguno de los requisitos ni garantías consagrados en nuestra legislación electoral» y que continuarán respaldando a Guaidó, tanto en la tesis inconstitucional relativa a la prolongación indefinida las funciones de la AN electa en 2015, se negaron a secundar la «reforma del Estatuto para la Transición», por considerar que no era necesaria una modificación del Estatuto, al tiempo que cuestionan la creación de nuevas figuras que contradicen lo estipulado en la legislación vigente.

Aunque el «Estatuto para la Transición» a cuya legitimidad apelan los diputados adecos esté basado en interpretaciones interesadas y fraudulentas de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, la modificación aprobada ayer parece ir todavía más lejos, al delegar las funciones legislativas en una Comisión.

A ese respecto, en el documento suscrito por la fracción parlamentaria de AD, se arguye que «la responsabilidad legislativa y contralora del Parlamento debe mantenerse en el cuerpo pleno de la Asamblea Nacional, como establecen los artículos 219, 220 y 221 de la Constitución y el Reglamento Interior y de Debates de la Asamblea Nacional, y no simplemente en la Comisión Delegada que tiene unas funciones específicas».

No se detalla cuáles son las «funciones específicas» que le competen a esa «Comisión Delegada», pero el texto es suficientemente claro en indicar que no puede ser un sustituto del Legislativo.

Otro tanto sucede con la creación del Consejo Político, decisión que estiman «innecesaria» puesto que las supuestas funciones que este habría de ejercer, según ellos, son competencia de la AN o del presidente de la República.

«En todo caso, cree esta Fracción que es suficiente mantener la vigencia del Estatuto, que con las herramientas jurídicas y políticas que dicha legislación concede a esta legítima Asamblea Nacional, se garantiza la continuidad de las funciones constitucionales de nuestros diputados y de este Parlamento. El Estatuto vigente satisface las expectativas funcionales de la Asamblea Nacional, sus facultades y permanencia por no haberse elegido constitucionalmente a quienes habrían de sustituirla», cierra el alegato.

Según se desprende de lo expuesto por los parlamentarios de AD, el guaidosismo estaría apelando a una fórmula de concentración de las decisiones en cotos cerrados, que excluirían a la mayoría de quienes le han apoyado durante los casi dos años transcurridos desde la autoproclamación.

Tampoco parece estar claro quiénes harían parte de esos grupos ni cómo se justificaría –aún fraudulentamente– la tesis de la continuidad administrativa de la AN de 2015, toda vez que, antes que el Legislativo en pleno, el poder pretenderían ejercerlo los miembros de la «Comisión Delegada» y el «Consejo Político», figuras abiertamente anticonstitucionales y contradictorias con la idea de un gobierno parlamentario.

Vente Venezuela: ni «Estatuto de la Transición» ni «interinato» de Guaidó

Todavía más crítica fue la postura de los diputados de Vente Venezuela, la organización política de extrema derecha liderada por María Corina Machado, pues en su comunicado señalan sin ambages que la reforma al «Estatuto para la Transición» implica «un cambio de ruta» en el propósito «prioritario» que la oposición aglutinada en la AN saliente se planteó hace casi un par de años: derrocar a Nicolás Maduro.

«Rechazamos frontalmente el cambio al Estatuto en su aspecto medular: su propósito. En la situación que vivimos frente a un régimen criminal que ocupa Venezuela, un cambio en la secuencia es un cambio en la política ordenada por la población. Ahora, disfrazan así este cambio de ruta: ‘1. El pleno restablecimiento del orden constitucional, 2. El rescate de la soberanía popular a través de elecciones libres y 3. La reversión de la emergencia humanitaria compleja, con el propósito de rescatar el sistema de libertades, garantías constitucionales y derechos humanos», reza parte del texto divulgado por VV.

Concretamente, este partido político indica que lo aprobado ayer en el parlamento, rompe con lo acordado, que suponía «el cese de la usurpación», «la conformación de un gobierno provisional y la celebración de unas elecciones libres, en ese orden», porque, desde su punto de vista, «no es posible» que se realicen unos comicios «libres, justos y verificables» con el chavismo en el poder.

De manera similar a los parlamentarios de AD, VV respalda sin fisuras la tesis de la presunta continuidad administrativa del parlamento electo en 2015 y también el desconocimiento de la elección parlamentaria del pasado 6 de diciembre, pero el llamado «Estatuto de la Transición» no contó con igual suerte.

En criterio de esta organización ultraderechista, Juan Guaidó y quienes le secundan, estarían aprovechando de la coyuntura «para reformar el Estatuto de la Transición con el propósito de prolongar al Gobierno Interino».

Adicionalmente, denunciaron que el cambio en la ruta para conseguir «el cese de la usurpación» aprobado ayer, implica una «cohabitación» con el Gobierno Bolivariano, a sus ojos, inaceptable, que estaría siendo impulsada por miembros del círculo de Guaidó «dentro y fuera del país».

Por todo lo antes dicho, además de no apoyar el artefacto pseudojurídico aprobado en la sesión virtual del 26 de septiembre, VV sentenció que no apoyará «la extensión del Gobierno Interino bajo los mismos términos de fracaso que han caracterizado su accionar hasta la actualidad, sin que hasta ahora exista ni siquiera un propósito de enmienda».

Estas declaraciones pueden interpretarse, cuando menos, como una fractura dentro del seno de la oposición antidemocrática, al menos en términos de los métodos que ese grupo considera más apropiados para conseguir un cambio de gobierno en Venezuela, un objetivo que, pese a lo expresado por Acción Democrática y Vente Venezuela, siguen compartiendo todos cuanto hacen parte de dicho sector.

Sin quórum

A todo lo anterior se suma la denuncia hecha por el periodista opositor Darvinson Rojas, quién informó en Twitter que había sido expulsado de la sesión virtual en la que la fracción minoritaria de la Asamblea Nacional saliente, encabezada por Juan Guaidó, aprobó una reforma del llamado «Estatuto para la Transición», maniobra inconstitucional con la que este grupo de parlamentarios pretende extender sus funciones después del 5 de enero de 2021. 

Además de esta denuncia, que acompañó con una captura de pantalla de la reunión que se desarrolló en la plataforma virtual Zoom, en la que se le informa que fue expulsado por el administrador, Rojas precisó que «no había quórum». 

(LaIguana.TV)

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