La Cámara de Diputados de Paraguay aprobó la interpelación de Juan Ernesto Villamayor, asesor del presidente de ese país, Mario Abdo Benítez, para que explique por qué y con qué motivos se reunió con Javier Troconis, miembro del grupo sedicioso de Juan Guaidó que además está dedicado al robo de recursos de Venezuela en el extranjero, sobre todo los bienes y dinero relacionado a la empresa Petróleos de Venezuela (PDVSA) y sus filiales.

De acuerdo con los reportes de los medios paraguayos, la interpelación se realizará el próximo miércoles 20 de enero y en ese procedimiento Villamayor deberá responder todas las inquietudes de la Cámara de Diputados sobre sus contactos con el «emisario» de Guaidó, en el que entre otras cosas, habrían hablado de reducir la mil millonaria deuda que mantiene Petróleos Paraguayos (Petropar) con PDVSA utilizando como excusa la farsa de que Guaidó es supuestamente «presidente interino» de Venezuela, un cargo inventado que carece de toda legalidad pero que, por ejemplo, en el caso de Estados Unidos les ha servido para secuestrar, manejar y robar recursos y bienes de la refinería CITGO.

La interpelación fue aprobada este miércoles 13 de enero, «tras un extenso debate» que resolvió que Villamayor deberá comparecer por unas «acusaciones en torno al fallido acuerdo para saldar la deuda de Petróleos Paraguayos (Petropar)», reseña un comunicado emitido por la Cámara de Diputados paraguaya.

La interpelación fue solicitada por varios diputados del Frente Guasú, la mayor fuerza de izquierda de Paraguay, con el acompañamiento de la mayoría de las bancadas, incluida la oficialista que responde al expresidente Horacio Cartes (2013-2018), antecesor de Abdo Benítez.

Las objeciones se deben «a la falta de transparencia en las negociaciones bilaterales en las que no se contó con la intervención del Ministerio de Relaciones Exteriores ni del Ministerio de Hacienda», dice el comunicado de prensa de la Cámara Baja.

Durante los debates se escucharon duras críticas a Villamayor, algunas de ellas provenientes por parte de los propios oficialistas como el diputado Tadeo Rojas, que solicitó su renuncia por «empañar la imagen del Gobierno».

Sobre este caso, Villamayor ha ofrecido dos ruedas de prensa en la que ha dicho que los «contactos partieron del entorno de Guaidó» y en ellos participó Javier Troconis, quien asegura ser el «comisionado» de Guaidó «para la gestión y recuperación de activos» de Venezuela en el extranjero.

De acuerdo con Villamayor, «se trataba de una oferta generosa para Paraguay», teniendo en cuenta que Abdo Benítez decidió reconocer a Guaidó «como presidente encargado de Venezuela», un hecho público y notorio que se conoce desde que el presidente paraguayo participó de forma presencial y activa en el intento de invasión paramilitar contra Venezuela desde la frontera de Colombia en Cúcuta.

Según Villamayor, las negociaciones con Troconis no habrían prosperado porque no existen garantías «de que fuera validada por la Corte de Arbitraje Internacional, con sede en París, Francia, donde fue llevado el caso por el verdadero Gobierno de Venezuela que preside Nicolás Maduro.

De acuerdo con Villamayor, el borrador que se estudió en Asunción, capital paraguaya, con Troconis en noviembre de 2019 preveía una rebaja sustancial de hasta 50% del capital que debe Petropar a PDVSA, dejando la deuda en 132 millones 940.000 dólares.

Además, explicó VIllamayor que Tronocis le prometió que Venezuela iba a «renunciar a todos los intereses moratorios, compensatorios, judiciales y extrajudiciales», si llegaban al acuerdo que le iba a permitir al grupo de Guaidó robarse estos recursos que pertenecen al Estado venezolano.

El negocio con el grupo de Guaidó comprometía, además, a la República de Venezuela a asumir el pago de 26 millones de dólares al equipo del abogado argentino Sebastián Vidal, quien acompañó a Troconis en la reunión con Villamayor.

Este tipo de negociaciones, que ya habían sido denunciadas ampliamente por el Gobierno de Venezuela, fueron conocidas en Paraguay luego de una publicación del diario estadounidense The Washington Post, lo que motivó críticas de varios partidos de oposición, y desde dentro del oficialismo, al no haberse informado públicamente de esas gestiones.

Se presume en Paraguay que la interpelación a Villamayor podría ser el inicio de una serie de procesos que se abrirán contra miembros del Gobierno de Abdo Benítez, a quien el Frente Guasú espera realizar un «impeachment» o juicio político a causa de las negociaciones secretas con emisarios de Guaidó y los negocios secretos que pretendían ejecutar con el dinero que Petropar le adeuda a PDVSA.

(LaIguana.TV)

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