Tras una semana del inicio del temporal invernal que azotó a Texas, Estados Unidos, la nieve se ha derretido pero la pesadilla para los residentes continúa en lo práctico y en lo económico.

Al menos 16 millones de personas, más de la mitad de los 29 millones de residentes del Estado sigue sin servicio de agua potable residencial, debido a la posible contaminación derivada de la rotura de cientos de tuberías.

Las autoridades dieron la orden preventiva de hervir el agua antes de usarla. Esto se suma a los continuos cortes de suministro eléctrico en varios hogares, mientras aparecen las primeras facturas de la luz de tan solo una semana en la que decenas de localidades han marcado su récord histórico de temperatura mínima.

Esta demanda de energía sin precedentes disparó su precio hasta 70 veces por encima de lo habitual.

El gobernador, Greg Abbott, convocó el pasado sábado una reunión de emergencia con las autoridades estatales para discutir un proyecto de ley que proteja a los clientes de los precios abusivos.

Un residente de Texas identificado como Zack, de 30 años, en un reportaje del diario El País de España, explica que en su casa no hay agua desde hace seis días. Este sábado acudió a los supermercados H-E-B y Wellgreen para comprar agua embotellada, pero las estanterías estaban vacías. La escasez de suministros básicos sigue siendo habitual en el estado, tanto en las pequeñas localidades como en las urbes.

Finalmente, Zack condujo hasta el restaurante Thirteen, en el centro de Houston (la ciudad más grande de Texas y la cuarta de EEUU), donde un grupo de voluntarios repartía bidones a destajo. A pesar de que ya no es uno de los más de cuatro millones de tejanos que se quedaron a oscuras, teme por la factura de la luz. “Las compañías van a tener muchos problemas para poder cobrar”, advirtió.

El sistema eléctrico de Texas tiene una particularidad respecto al del resto del país. Es un mercado con escasa regulación y cerca de 220 proveedores. La demanda eléctrica de esta semana provocó que los precios se multiplicaran de un modo sin precedentes.

El resultado, según medios locales como la CNN y The New York Times, es que hay clientes —que no tenían contratada una tarifa fija, y llegaron a pagar 9 dólares por kilovatio hora (kWh)— con facturas hasta 70 veces más elevadas de lo habitual, llegando incluso a rozar los 17.000 dólares (14.000 euros) en algunos establecimientos.

“Es inaceptable que los tejanos que sufrieron durante días en el frío glacial sin electricidad o calefacción ahora se vean afectados por el aumento del coste de la energía”, sostuvo este sábado en un comunicado el gobernador republicano de Texas, Greg Abbott, tras reunirse con las autoridades locales para analizar la situación.

Abbott agregó que está trabajando “para desarrollar soluciones que garanticen que los tejanos no se vean afectados por picos irracionales en sus facturas de la luz”.

En teoría, Lila Niko, de 29 años, vuelve a tener luz y agua potable en casa. Pero cuando abre el grifo apenas cae un chorro “muy, muy débil”, que no le permite ni lavarse los dientes. Además de tener que ir a ducharse a casa de unos amigos, este sábado se vio obligada a ir a recoger las botellas de agua que regalaban en el Thirteen.

Respecto al posible aumento en su factura de la luz, se muestra categórica: “Voy a hablar con la compañía porque lo que pasó es culpa de las autoridades, ellos nos deberían de haber avisado para que nos preparásemos”.

Espera que le hagan más caso que la compañía de agua, a la que ha llamado reiteradamente para solucionar su problema, pero no hacen más que derivarla a otros números de teléfono en los que tampoco encuentra una solución.

(LaIguana.TV)

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