Las capturas de pantalla tomadas de la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp, presentadas este martes 13 de julio por el presidente de la Asamblea Nacional (AN), Jorge Rodríguez, en las que se observa a dirigentes de ultraderecha interactuando con el prófugo de la justicia Leopoldo López, mientras planifican el plan conspirativo y paramilitar denominado “La Fiesta de Caracas”, fueron compartidas por los propios miembros y planificadores del referido complot.

Así se puede comprobar en las mismas capturas que mostró el titular del Poder Legislativo durante una rueda de prensa. En estas se lee cuando el exalcalde del municipio Chacao, Emilio Grateron, le solicita a López autorización para enviar las imágenes de la conversación que ambos sostuvieron, con el fin de que los distintos operadores en la ciudad de Caracas se sintieran respaldados.

En otra de las capturas, uno de los participantes en el referido plan, denominado como “El Gocho Javier”, le confirma a López que las capturas de sus mensajes circularon en dicha plataforma. “Me han pasado captures de tus mensajes y de las conversaciones, para que estemos todos de acuerdo y borrar”, le escribe este sujeto al dirigente.

Esto lo confirma además el dirigente Gilber Caro en una conversación posterior que este sostiene con el también dirigente Alfredo Jimeno. Ante la pregunta de este último sobre cómo va el “proyecto Caracas de fiesta”, Caro le responde lo siguiente: “Bien, ya me mandó Emilio unos captures de la conversa con Gavilán”. Gavilán, cabe destacar, es el alias de Leopoldo López.

Las capturas de pantalla compartidas por esta vía, como puede observarse en la conversación de López con el “Gocho Javier”, debían ser borradas. Según Rodríguez, el exdiputado Freddy Guevara (de cuyo celular fue obtenida toda esta información) cumplió con la orden dada por sus cómplices de eliminar todas las imágenes y conversaciones.

No obstante, Guevara habría olvidado, o simplemente ignoraba, que existía la posibilidad de recuperar todos aquellos archivos que han sido borrados de los teléfonos móviles. Esto, de acuerdo al portal de análisis La Tabla, es posible hacerse gracias a aplicaciones muy populares y probadas.

La anterior aclaración es pertinente, sobre todo luego de que corriera en distintos medios el falso supuesto referente a que el gobierno venezolano había “intervenido la plataforma de WhatsApp”, cosa que, al parecer, es imposible.

Este mismo martes ejecutivos de WhatsApp habían aclarado, mediante un comunicado, cómo funciona su su sistema de seguridad, descartando cualquier posibilidad de que este sea vulnerado por terceras personas.

“Creemos que las personas tienen derecho a una conversación privada porque cuando se garantiza la privacidad, es más fácil ser uno mismo y conectarse de forma segura. Es por eso que el cifrado de extremo a extremo es el núcleo de lo que hacemos”, manifestaron los representantes de la referida aplicación, mediante su cuenta en la red social Twitter.

Queda en evidencia entonces que las capturas fueron obtenidas de los archivos recuperados del celular de Guevara, del mismo modo en que se pudo tener acceso a sus conversaciones.

Guevara, por cierto, hoy día se encuentra detenido por las autoridades venezolanas, luego de que se demostrara su participación en el plan “La Fiesta de Caracas, el cual consistía en la planificación y ejecución de planes terroristas con alianza de las bandas criminales que operaban en la Cota 905. Este complot, de acuerdo a Rodríguez, también incluía el atentado contra la vida del presidente de la República, Nicolás Maduro.

En este plan desestabilizador también habrían participado otros dirigentes del partido ultraderechista Voluntad Popular (VP). Entre estos, aparte de López y Guevara, destacan Emilio Graterón, Gilber Caro, Hasler Iglesias y Alfredo Jimeno.

En la denuncia formulada por el presidente de la AN se revela además el financiamiento por parte de dichos dirigentes, a las bandas que hacían vida en el referido sector caraqueño, así como de comunidades y barrios adyacentes. La ayuda financiera también incluía la compra de armamentos para estos grupos.

El pasado miércoles 7 de julio, por cierto, bandas criminales y terroristas que hacían vida en la Cota 905 generaron hechos de violencia al suroeste de la ciudad de Caracas. En posteriores investigaciones se pudo determinar que en estos hechos participaron también paramilitares colombianos.

(LaIguana.TV)

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