Un recorrido realizado por el equipo reporteril de LaIguana.TV, liderado por la periodista Mirelvis Gutiérrez, por estaciones de servicio en Caracas y sus alrededores, constató dos realidades contrastantes: de un lado, en las bombas que expenden combustible a precio internacional, las colas son prácticamente inexistentes y el abastecimiento es constante; del otro, en las que venden gasolina subsidiada, persisten las largas colas.

En la avenida Victoria de Caracas, por ejemplo, usuarios refirieron a Gutiérrez que si bien todavía deben esperar varias horas para abastecerse de combustible, la situación ha mejorado con respecto a los meses previos.

Sin embargo, un ciudadano identificado como Alberto Pereira, refirió que la espera «depende de la bomba» y, en su experiencia, los tiempos pueden variar entre las dos y cinco horas, aunque excepcionalmente podrían extenderse hasta las siete horas e, incluso, resultar en un esfuerzo inútil.

De otro lado, aunque Pereira intentaba adquirir combustible subsidiado, es partidario de la liberación del precio. «Yo creo que ya deberían liberarla y ponerle un precio estándar para todos, para evitar la rosca. También con esto hay muchas mafias. (…). Yo creo que eso es conocido por todos», alegó.

«Últimamente he tardado de tres a cuatro horas. Anteriormente duraba toda la noche y salía de aquí 10-11 a.m., o sea, 12 horas, pero este mes, 3-4 horas», refirió, por su parte, otro usuario identificado como Gabriel Sánchez, quien comentó que la gasolina subsidiada era la alternativa para las personas que no manejan dólares para adquirirla a precio internacional.

Al salir de Caracas, la situación empeora. En un recorrido por Charallave, estado Miranda, Gutiérrez relató que al momento de su visita, las personas tenían «más de 14 horas haciendo cola en la autopista para poder acceder a combustible con precio de subsidio, lo que refleja un despacho irregular de la gasolina».

(LaIguana.TV)

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