El secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), António Guterres, asistirá este miércoles 24 de noviembre en Bogotá al acto por el quinto aniversario de la firma del Acuerdo de Paz, que llevó a la desmovilización de gran parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP).

El acto contará con la presencia del presidente colombiano, Iván Duque, excombatientes de las FARC, víctimas y representantes de diversas organizaciones sociales, que son el eje central de lo acordado entre el Gobierno y las FARC durante las negociaciones de paz que durante cuatro años tuvieron lugar en La Habana.

El Acuerdo de Paz suscrito en noviembre de 2016 entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC llevó a la desmovilización, en 2017, de 13.000 hombres y mujeres, entre ellos unos 7.000 combatientes que ese año entregaron sus armas a la ONU.

Durante su segunda día en Colombia, António Guterres señaló al reconocer a las víctimas del conflicto armado y de la violencia que la paz en el país suramericano tiene enemigos.

«El objetivo de la paz es evitar que haya enemigos en una sociedad, pero desafortunadamente hay enemigos de la paz», dijo Guterres mientras realizaba una visita al espacio territorial de capacitación y reincorporación de Llano Grande en el municipio de Dabeiba, departamento de Antioquia.

Guterres estuvo acompañado por el presidente Iván Duque y del excombatiente de las FARC y dirigente del partido Comunes, Rodrigo Londoño.

António Guterres se solidarizó con los excombatientes, activistas de derechos humanos e indígenas, víctimas frecuentes de ataques por grupos armados irregulares.

El secretario general de la ONU advirtió que «las acciones de actores armados ilegales (…) hunden las esperanzas de comunidades, así como también ponen en jaque las perspectivas del desarrollo sostenible».

Entre los responsables están las disidencias de grupos insurgentes y otras organizaciones de origen paramilitar que sobreviven con los recursos del narcotráfico y la minería ilegal.

Rodrigo Londoño  indicó que a pesar de los asesinatos y persecución a excombatientes, se mantendrá dentro del Acuerdo de Paz.

«A pesar de que tenemos casi 300 firmantes (de paz) asesinados (…) nos mantenemos en el compromiso», afirmó Londoño.

Según la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP),  desde la firma de los Acuerdos de Paz han sido asesinados 296 excombatientes.

Por su parte la Fundación Paz y Reconciliación (Pares), desde el 24 de noviembre de 2016, hasta septiembre de este año, se cuentan 675 asesinatos de líderes sociales y defensores de derechos humanos.

(teleSUR)

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