Las redes sociales se han convertido en herramientas que contribuyen a la comunicación de un extremo al otro en el mundo, para estar informados al instante y para que sus usuarios dejen volar su imaginación.

Pero su uso diario también puede generar adicción, lo que trae consigo ciertos peligros para quienes no establecen limitaciones en su uso.

Cuando son usadas de forma correcta, pueden ser beneficiosas, pero de lo contrario, son perjudiciales, sobre todo para los niños y adolescentes, quienes no están conscientes de todas las amenazas a las que se encuentran expuestos.

El Instituto Superior de Estudios Psicológicos (ISEP) en España refiere que la adicción a las redes sociales se incluye entre las adicciones tecnológicas, también conocidas como no química o sin droga, y la define como:

Una conducta repetitiva que resulta placentera, al menos en las primeras fases, y genera una pérdida de control en el sujeto, más por el tipo de relación establecida con la persona que por la conducta en sí misma, con una interferencia grave en su vida cotidiana, ya sea a nivel familiar, social o académico”.

Peligro de las redes sociales

El uso de las redes sociales con prudencia contribuirá a que las personas puedan prevenir el riesgo de enfrentarse a diversos peligros, entre ellos, la violación de la privacidad.

Tanto el derecho a la intimidad como el derecho a la imagen son violentados diariamente en Internet. Los avances tecnológicos, permiten que se publiquen imágenes sin autorización de sus titulares, atacando de esta forma la intimidad de las personas”, refiere la Universidad Libre de Colombia.

La suplantación de la identidad es otro de los peligros a los que niños y adultos están expuestos. Se presenta cuando otra persona roba la cuenta en la red social y se hace pasar por esa persona, pudiendo llegar a perjudicar su imagen.

El ciberbullying es una amenaza constante para los usuarios de las redes sociales, aprovechando la opción del anonimato que ofrecen algunas redes, ocasionando el sufrimiento de quienes son objeto de este tipo de agresiones y, a veces, con desenlaces trágicos.

El grooming consiste en un tipo de acoso sexual mediante Internet, en la que un adulto manipula a los menores con finalidades sexuales.

Los retos o “challenges” son fáciles de hacer virales y, en algunos casos, estos pueden llegar a ser muy peligrosos. Hay personas que no disciernen sobre las consecuencias de estos retos y pueden llegar a incurrir en delitos con tal de hacerlos.

Aunado a todo esto, la adicción a las redes sociales también se traduce en tiempo que se pierde para el estudio, el trabajo o compartir con la familia, pues, los adolescentes, e incluso adultos, están más atentos a las cuentas de las redes sociales que a otros eventos en su entorno.

Dedicar un poco del tiempo libre a las redes sociales no está mal, pero la clave está en saber cuándo es momento de salirse de ellas y seguir con su cotidianidad.

¿Cómo superar la adicción a las redes sociales?

Si la persona evalúa el tiempo que pasa en las redes sociales y lo compara con el que dedica a otras actividades, dándose cuenta de que tiene adicción a estas plataformas, aún está a tiempo de implementar medidas para superar la situación.

En el caso de los niños y adolescentes, sus padres deben conocer el tipo de red o redes sociales que manejan, familiarizándose con ellas para aprender cómo configurar la opción de privacidad y así proteger a los menores.

Uso adecuado de las redes al minimizar la información compartida, evitando colocar datos sobre el lugar donde vive o compartir correos y números de teléfono, mucho menos fotos privadas.

Evitar añadir a desconocidos es otro consejo que todos deben aplicar, sean conocidas en las redes sociales o en juegos en línea, como suele ocurrir con los menores, pues no saben quién está al otro lado de la pantalla.

Los padres, para ejemplificar, pueden explicar a sus hijos que agregar desconocidos en las redes sociales es similar al abrir la puerta de la casa a un extraño.

Limitar el uso de las redes sociales. Está bien revisarlas con un fin recreativo, pero estableciendo un tiempo para ello y cumpliéndolo. Hay plataformas que han habilitado opciones para que sea el usuario quien coloque el límite y reciba una alerta cuando sea el momento de salirse de ellas.

La especialista en Psicólogía Clínica y Psicoterapia Psicoanalítica, licenciada Carolina Numata, también aconseja que «aunque estas medidas pueden ayudar a disminuir el uso de redes sociales y prevenir la adicción a ellas, hay ocasiones en las que resulta difícil y se debe buscar ayuda profesional» para definir lo que está detrás de esta acción y así logre superarla.

(Telesur)

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