La Policía Nacional de Colombia violentó duramente a un hombre identificado como Juan Ricaute, por documentar sus acciones con un teléfono celular en el marco de un procedimiento de rutina en una localidad de Bogotá.

El Espectador refiere que el incidente se produjo cerca de la 1:00 a.m. del pasado 24 de septiembre, cuando Ricaute estaba apostado junto a unos conocidos en la entrada de un pequeño supermercado, propiedad de su suegro, cuando los funcionarios llegaron al lugar.

Según consta en un video difundido en Twitter por el concejal colombiano Diego Cancino, una cámara cercana muestra a Ricaute en la entrada de un establecimiento comercial mientras un agente ingresa al local.

En la toma siguiente, se ve al hombre rodeado por los agentes de la fuerza pública en una conversación aparentemente tranquila, que fue abruptamente interrumpida cuando, sin más, los funcionarios toman del cuello al hombre, lo lanzan al piso y aunque estaba reducido, se arrodillan repetidamente sobre su cabeza.

Posteriormente, una mujer cuya identidad no fue divulgada comenzó a grabar el atropello y le pidió a los policías que se detuvieran porque el ciudadano no representaba ninguna amenaza.

De acuerdo con la reseña de El Espectador, el detonante para la golpiza y las torturas posteriores habría sido que los uniformados abrieron una gaveta dentro de la tienda y consiguieron un arma de fuego propiedad de Ricaute, que es funcionario del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario de Colombia (Inpec) y tiene permiso para portarla.

«Le dije que me la entregara, él dijo que no, cuando le expresé que había cámaras de seguridad, uno de estos uniformados me tomó por el cuello, me tiró al piso, me asfixió. En todas estas acciones se perdieron 650.000 pesos, mi reloj y la pistola ya mencionada. Después me esposaron y me trasladaron a otro sector, nuevamente me golpean, uno de los uniformados (ya eran tres) coloca sus rodillas en mi cabeza y después me llevan en una patrulla a la URI –Unidad de Respuesta Inmediata– de Kennedy», contó la víctima al diario colombiano.

Ricaute detalló que una vez dentro de la instalación policial, los uniformados lo esposaron en una escalera, le exigieron que entregara la clave de su teléfono celular, lo amenazaron, le impidieron el uso del baño y lo golpearon repetidamente.

Por su parte, Cancino aseguró a El Espectador que las autoridades debían investigar los hechos y sancionar a los responsables, varios de los cuales ya habían sido identificados por el agredido.

Tras el escándalo, este miércoles, Jairo Baquero Puentes, comandante operativo de la Policía Metropolitana de Bogotá, rebatió la versión y sostuvo, en su lugar, que Ricaute había agredido a los policías cuando le solicitaron explicaciones por «el arma traumática».

«Como consecuencia de eso, se hace un uso de la fuerza legítimo y proporcional», dijo Baquero para justificar el accionar de la Policía. Además, acusó a Ricaute de identificarse «con un documento falso» cuando fue puesto a la orden de la Fiscalía, tras lo cual le imputaron los delitos de falsedad documental y ataque a funcionario público.

El jefe policial negó que a la víctima se le hubieran producido lesiones mientras estuvo bajo custodia y defendió la legalidad de su captura. Pese a ello, anunció que la Policía Nacional de Colombia abrió «una investigación disciplinaria que se encuentra en curso».

De su lado, en Twitter, el concejal Cancino rechazó la versión de las autoridades. «Señores @PoliciaColombia, ¿ustedes vieron el video de la denuncia que publiqué? ¿Dónde ven que Juan sea asfixiado por atacar a un policía? ¿Dónde un procedimiento legítimo? Tenemos todos los videos. La respuesta que ustedes dan falta absurdamente a la verdad», se lee en uno de sus trinos.

En otro tuit, el político denunció que la Policía Nacional de su país desplegó «una estrategia» para presentarlo ante la opinión pública «como un mentiroso y a la víctima, como un criminal». «Están los videos y esos no mienten», agregó.

(LaIguana.TV)

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