La vitamina D desempeña un rol importante para regular la cantidad de calcio y fosfato en el organismo, por lo que su deficiencia desataría una serie de problemas en la salud. Sin embargo, algunos síntomas de su carencia pueden ser algo imprecisos, mientras que otros solo pueden aparecer si ha existido deficiencia durante algún tiempo.

Según el Servicio Nacional de Salud británico —NHS por sus siglas en inglés—, el organismo no produce suficiente vitamina D a partir de la exposición a la luz solar durante los meses de invierno, por lo que ve necesario obtenerla a través de una dieta balanceada o mediante suplementos que sean recomendados por un médico.

La vitamina D puede ser obtenida a través de alimentos como el pescado azul, el aceite de hígado de bacalao, la carne roja, los cereales fortificados y las yemas de huevo, pero todo con medida ya que el exceso de esta vitamina puede ser perjudicial para la salud.

El doctor Joshua Berkowitz, fundador de la Clínica IV Boost, explicó a Express que la vitamina D es importante para ayudar al cuerpo a absorber el calcio necesario para la formación de huesos sanos, también ayuda a reforzar el sistema inmune para combatir los virus y a luchar contra la fatiga.

«Cada vez más, se ha relacionado con el buen estado de ánimo. Una deficiencia de vitamina D se asocia con la ansiedad y la depresión. Otros síntomas comunes de la deficiencia de vitamina D son: la fatiga o sensación de cansancio constante, presentar regularmente tos y resfriados, dolores musculares y articulaciones«, subrayó.

De acuerdo con el NHS, la falta de vitamina D puede provocar deformidades óseas, como el raquitismo en los niños y dolores óseos causados por una enfermedad llamada osteomalacia en los adultos.

Sin embargo, exagerar el consumo de esta vitamina en suplementos durante un largo periodo de tiempo puede hacer que se acumule demasiado calcio en el cuerpo, provocando la debilitación de los huesos, dañando los riñones y también el corazón. Además, si se sobrepasa el límite máximo puede provocar náuseas, vómitos, debilidad muscular y pérdida de apetito.

«Tenga cuidado al tomar grandes dosis de vitamina A junto con la D de algunos aceites de pescado. La vitamina A también puede alcanzar niveles tóxicos y causar graves problemas», advierte la Clínica Cleveland.

(Sputnik)

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