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viernes, 19 / 07 / 2024

El crudo testimonio de Jorge Recio, fotógrafo herido durante el golpe del 11-A

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El 11 de abril de 2002, el fotógrafo independiente Jorge Recio estaba cubriendo los acontecimientos violentos que ocurrieron en el centro de Caracas cuando una bala impactó su columna vertebral y no pudo volver a caminar.

En un testimonio recogido por Humana Cooperativa en 2011, Recio explica la rabia que siente al resultar herido por “la pretensión de unos pocos personajes de imponer su voluntad a través de la fuerza”. Desde el 10 de diciembre de 2001, cuando se perpetró el primer paro empresarial planificado por la Federación Venezolana de Cámaras de Comercio y Producción (Fedecámaras) y la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), Recio sintió que debía documentar los hechos.

“Todo el que estuvo ahí sabe que hubo francotiradores porque las balas caían del cielo, yo tengo fotografías donde aparecen policías metropolitanos señalándome”, dijo al tiempo que contó cómo recibió el disparo en plena avenida Baralt mientras corría hacia el puente Llaguno. La bala provenía desde el sur.

Los hechos violentos se suscitaron en el centro de Caracas cuando una marcha de seguidores de la oposición fue dirigida —desde el este de la capital— por la antigua Policía Metropolitana hacia el Palacio de Miraflores, donde se hallaba una concentración de simpatizantes del gobierno del comandante Hugo Chávez.

Como Recio, también resultaron otros fotógrafos: Jonathan Freitas (diario Tal Cual), José Antonio Dávila (canal CMT), Enrique Hernández (Venpres), Luis Enrique Hernández (diario Avance) y el fallecido Jorge Tortosa (diario 2001).

Asimismo, Recio afirma que, aunque siguió ejerciendo su oficio pese a sus limitaciones, su labor como fotógrafo “murió” gracias a golpistas como “Isaac Pérez Recao, el vicealmirante [Carlos Molina] Tamayo, el alcalde [Alfredo] Peña, ‘Carlitos’ Ortega y Orlando Urdaneta”.

Finalmente, el testimonio cierra recordando que, según el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), existen pruebas suficientes para demostrar que al menos cinco de las veinte personas asesinadas en las adyacencias de la avenida Baralt y puente Llaguno fueron heridas con pistolas de ocho funcionarios de la Policía Metropolitana.

(LaIguana.TV)

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