La osa polar que fue vista este miércoles con una lata de leche condensada atorada en su boca en el pueblo de Dixon, en el norte de la región rusa de Krasnoyarsk, ha sido salvada por veterinarios de Moscú y ahora está fuera de peligro.

El depredador, que no podía comer ni beber, se acercó exhausto a un pueblo, aparentemente para pedir ayuda a las personas. Pero todos los esfuerzos por quitarle la lata de su lengua fueron infructuosos. Los conmocionados residentes de Dixon difundieron las imágenes de la osa en las redes sociales.

La jefa del Servicio Federal de Supervisión de Recursos Naturales de Rusia, Svetlana Radiónova, se implicó en el rescate del animal y organizó la operación con la ayuda de los veterinarios del zoológico de Moscú.

Dmitri Kaláshnikov, quien se dedica a limpiar de desechos metálicos –responsables del incidente– los territorios del Ártico, incluido Dixon, contó a RT cómo conoció a la osa y quiso ayudarle a liberarse de la lata, pero no pudo hacer nada.

«Le intenté convencer durante media hora para que se acercara a mí: si lo hace ella misma, confiará en mí, pero si me entrometo en su espacio, lo verá como un ataque. Así que nunca se acercó a mí», dijo Dmitri.

Cuando se le preguntó si temía que el animal le atacara, el hombre respondió: «¿Qué más podía hacer? El niño está en peligro. Aunque es un niño grande, solo tiene un año de edad. A lo mejor, me habría mordido el brazo o me rompiera una pierna, pero no es fatal para mí».

Al día siguiente, el hombre encontró al depredador tirado entre las rocas. El oso estaba enflaquecido y le temblaban las patas traseras. Entonces, los vecinos alertaron a la comunidad del estado crítico del animal.

El grupo de especialistas moscovitas llegaron a la localidad lo antes posible a pesar de las duras condiciones meteorológicas. En el lugar, los rescatistas inmovilizaron a la criatura, le retiraron la lata y le desinfectaron las heridas en la lengua, que resultaron ser leves.

Tras ser tratado y vigilado durante unos días, el animal fue trasladado lejos de la localidad, a su hábitat natural, escribió Radiónova a través de Telegram. Además, le dejaron 50 kg de pescado para comer hasta que recobre fuerzas y pueda cazar por su propia cuenta.

Todo el mundo estuvo pendiente de los trabajos de rescate y dispuesto a ayudar a ‘Monetochka’ (Monedita, en español), como fue bautizada la osa. Nornickel, empresa minera y refinadora privada situada en la ciudad de Norilsk, donde llegaron inicialmente los veterinarios, facilitó un helicóptero que los llevó a Dixon, a más de 500 km de la urbe.

Además, la planta mecánica de la compañía fabricó una jaula especial para transportar al animal de forma segura a decenas de kilómetros del pueblo, donde podría volver a su vida normal, detalló Nornickel en su canal de Telegram.

(RT)

Imagen
Imagen
Imagen
 
 
Comentarios Facebook