Un encuentro que en cancha terminó con la victoria del Inter de Milán se convirtió en la vergüenza de la Serie A italiana. Esto debido a reportes de gritos racistas y cuatro personas apuñaladas fuera del estadio que empañaron lo que debió haber sido una fiesta.

 

La víctima de los insultos fue el jugador del Napoli, Koulibaly Kalidou, que tuvo que soportar que aficionados de la barra local gritaran por varios minutos cánticos xenófobos hacia su persona, lo que terminó desquiciando al jugador que fue expulsado por doble amarilla a los 81 minutos de juego.

 

Pero los incidentes venían de antes. Afuera del estadio, y cuando aun no sonaba el pitazo inicial, cuatro hinchas del Napoli fueron apuñalados cerca del estadio de San Siro, el más grave sería un hombre de 43 años que tiene una herida de consideración en el abdomen.

 

Carlo Ancelotti, entrenador del Napoli, indicó que “hemos pedido tres veces que se suspendiese el partido. Koulibaly estuvo agitado y nervioso por esos cánticos y eso no fue bueno para nosotros, ni tampoco lo es para el Calcio”.

 

(Prensa Fútbol)

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