Alimentos Polar, división del monopolio Empresas Polar, que es propiedad de Lorenzo Mendoza, difundió este miércoles un comunicado en el que aseguran que «la empresa no ha acordado precios de sus productos, pues eso haría inviable sus operaciones, poniendo en riesgo el abastecimiento de los alimentos que produce y la preservación de la fuente de empleo», ello como respuesta a la lista de precios acordados publicada por el gobierno nacional el pasado 27 de abril. 

 

Alimentos Polar, división del monopolio Empresas Polar, que es propiedad de Lorenzo Mendoza, difundió este miércoles un comunicado en el que aseguran que «la empresa no ha acordado precios de sus productos, pues eso haría inviable sus operaciones, poniendo en riesgo el abastecimiento de los alimentos que produce y la preservación de la fuente de empleo», ello como respuesta a la lista de precios acordados publicada por el gobierno nacional el pasado 27 de abril. 

 

En el texto se alude a una supervisión realizada por la Superintendencia para los Derechos Socioeconómicos (Sundde) y la Superintendencia Nacional de Gestión Agroalimentaria (Sunagro) este martes 28, en el que la compañía habría entregado a los funcionarios sus estructuras de costos y con ello demostrado que «no es viable ningún mecanismo de control de precios en este momento», porque «en Venezuela, los costos de producción varían constantemente en función del precio del dólar y de la hiperinflación, la cual afecta a la economía venezolana desde hace más de dos años». Esto contradice lo expresado por el vicepresidente sectorial de Economía, Tareck El Aissami, quien aseguró que la lista de precios correspondientes a 27 rubros –algunos de los cuales produce y distribuye Polar– había sido elaborada de común acuerdo con los involucrados y refrendada en un documento suscrito por las partes. 

 

La empresa, que controla la mayor parte de la producción de alimentos de alto consumo en el país, argumentó la inviabilidad de los controles de precios –que calificó como «un obstáculo para mantener la continuidad operativa»– en función de las variaciones del tipo de cambio, lo que les obliga a ajustar los precios «cada vez que sea necesario en función de los costos de reposición» y por tal razón, «si la empresa calcula sus precios a los costos de hoy, en un entorno de devaluación e hiperinflación como el que vive Venezuela, no podrá comprar suficientes divisas para reponer la materia prima en las siguientes semanas», reza el referido comunicado. 

 

En contraste, Polar admitió que «la acertada decisión de las autoridades de eliminar los controles de precios y de cambio permitió el restablecimiento de la producción, en beneficio del abastecimiento pleno del mercado venezolano», pero obvió el hecho de que la especulación que han sufrido los rubros esenciales durante las últimas semanas, complota contra la posibilidad de que estos puedan ser adquiridos por la mayor parte de las familias y que, por ello, el Estado debió echar marcha atrás a esa política que alaban e implementar acciones orientadas a revertir la distorsión. 

 

Vale la pena recordar que el pasado viernes 24 de abril, el Ejecutivo Nacional, en concordancia con lo establecido en la Ley de Precios Justos, decretó la venta supervisada de mercancías producidas por Polar durante 180 días. 

 

(LaIguana.TV)

Comentarios Facebook