El régimen uribista de Iván Duque en Colombia emitió un comunicado para rechazar la designación de los nuevos rectores del Consejo Nacional Electoral (CNE) y representantes del Poder Electoral venezolano, proceso realizado por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ante la inexistencia del Poder Legislativo que se mantiene en desacato al orden constitucional y carente de legitimidad desde enero de 2016.
 
Según el Ministerio de Relaciones Exteriores del régimen de Duque, han decidido «rechazar y desconocer» la decisión «ilegal» del «Tribunal Superior de Justicia» por la cual designa a los miembros del Consejo Nacional Electoral, «vulnerando la Constitución venezolana e impidiendo que se lleven a cabo elecciones parlamentarias y presidenciales de conformidad con la constitución y la ley», dice parte del comunicado, que obvia lo que realmente establece la Carta Magna venezolana cuando uno de los Poderes Públicos del Estado ente en desacato constitucional.
 
El comunicado de la cancillería colombiana, que asegura que Juan Guaidó es el «presidente interino» tras autoproclamarse en una plaza pública y no Nicolás Maduro quien fue electo por más de 6 millones de personas en los comicios presidenciales de 2018 con el 60% de los votos, argumentan que desconocen el nombramiento de los responsables del Poder Electoral, porque «la Asamblea Nacional es el único órgano legítimo y democráticamente electo al que la Constitución venezolana le otorga la facultad de designar los miembros de Consejo Nacional Electoral», una aseveración que es falsa.
 
Desde enero de 2016 la Asamblea Nacional de Venezuela está en desacato al orden constitucional, luego de desobedecer una orden del Poder Electoral que pedía no juramentar a un par de diputados electos en condiciones fraudulentas en el estado Amazonas. 
 
A pesar de esto, la directiva del parlamento, entonces dirigida por Henry Ramos Allup de Acción Democrática, hizo caso omiso al Poder Electoral y juramentó a los diputados. En días siguientes, el Poder Judicial -el TSJ- ordenó la desincorporación de ambos diputados juramentados por Amazonas porque debían repetirse los comicios, tras verificarse que hicieron sobornos para obtener las diputaciones.
 
A pesar de este llamado, la Asamblea Nacional volvió a desacatar la orden de otro Poder del Estado, está vez el Judicial y quedó inmediatamente en la ilegalidad y fuera del orden constitucional, una situación que no han reversado a pesar de los continuos llamados a realizarlo, y que le ha servido a la extrema derecha sediciosos para victimizarse y afirmar que son ellos quienes tienen la legitimidad, mientras los cuatro Poderes Públicos restantes, incluyendo el Moral y Ciudadano; y el Ejecutivo, sin ilegítimos.
 
En ese contexto Guaidó se autoproclama «presidente» al asegurar un falso vacío de Poder, no sin antes contar con el aval de Estados Unidos y gobiernos serviles a Washington como el de Colombia, actualmente en manos de Duque.
 
Así, la cancillería colombiana se jacta en reiterar «que solo a través de la convocatoria de elecciones presidenciales libres, justas, y creíbles, se logrará el pleno restablecimiento del orden democrático en Venezuela. Las acciones del régimen ilegitimo en contra de la Asamblea Nacional y el Consejo Nacional Electoral solo profundizan la crisis multidimensional generada por la dictadura y prolongan el sufrimiento del pueblo venezolano».
 
El caradurismo del régimen de Duque, además, intenta hacer creer que en Venezuela hay una Asamblea Nacional que preside Juan Guaidó, un argumento falso, pues el diputado que fue electo por La Guaira y es ahora prófugo de la justicia venezolana, fue sacado de la directiva de la Asamblea en desacato cuando un grupo de diputados opositores, cansados de sus malos pasos, nombraron una nueva directiva parlamentaria que es presidida por Luis Parra, el pasado 5 de enero de 2020.
 
Ese mismo día, Guaidó se fue a otra plaza pública y se autoproclamó presidente de otra Asamblea inventada por él, que es reconocida por Estados Unidos y Duque.
 
(LaIguana.TV)
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