Tomeu Vadell, uno de los seis exdirectivos de la refinería CITGO en Estados Unidos que fue condenado a prisión por delitos de corrupción, envió un mensaje público al entregar una carta a su abogado, Jesús Loreto, quien mostró la misiva a la agencia de noticias estadounidense The Associated Press (AP).

Un reportaje escrito por Scott Smith para AP, muestra a Loreto en una fotografía mostrando la carta escrita a puño y letra por Vadell, quien declara ser víctima de un conflicto geopolítico del cual no forma parte.

La carta, según Loreto, fue escrita desde El Helicoide, en Caracas, lugar donde se encuentra privado de libertad Vadell —desde hace tres años— junto a los otros cinco exdirectivos que este jueves recibieron condenas de 8 a 13 años por delitos vinculados a corrupción.

De acuerdo con el reportaje, Vadell habría escrito la carta días antes de que fuese sentenciado culpable de los cargos que le imputaron.

En la carta, entregada exclusivamente a The Associated Press el martes 24 de noviembre, Vadell aboga por su libertad, reflexiona sobre su pasado y comparte el dolor que siente por estar separado de su esposa, tres hijos adultos y un nieto recién nacido que nunca ha abrazado.

Vadell escribió que esperaba tener un juicio justo para poder salir libre con su nombre limpio y regresar a casa con su familia en Estados Unidos.

“Antes de vivir esta tragedia, estas celebraciones eran momentos muy especiales para nuestra familia (…) Ahora me traen mucha tristeza”, escribió Vadell en referencia al Día de Acción de Gracias.

Acotó que para él fue satisfactorio abrazar la tradicional fiesta estadounidense después de mudarse en 1999 de Caracas a Lake Charles, Louisiana, por un trabajo con CITGO, propiedad de Petróleos de Venezuela (PDVSA) y actualmente secuestrada por el régimen de los Estados Unidos.

Es la primera vez que Vadell, o cualquiera de los llamados “seis de Citgo”, habla públicamente desde que fue arrestado y acusado de un esquema de corrupción masiva.

“Durante el juicio, la verdad resultó innegable”, dijo Vadell en la carta de cuatro páginas escrita a mano: “Demuestra que soy inocente”.

Vadell, de 61 años, y otros cinco ejecutivos de CITGO, con sede en Houston, Texas, fueron convocados a la sede de la petrolera estatal venezolana PDVSA, para lo que les habían dicho era una reunión presupuestaria el 21 de noviembre de 2017. Un jet corporativo los trasladó a Caracas y les dijeron que estarían en casa para el Día de Acción de Gracias.

Durante el encuentro un grupo de oficiales de inteligencia militar invadió la sala de juntas y los llevó a la cárcel. Su juicio comenzó hace cuatro meses y la sentencia fue dada a conocer el jueves por el Tribunal Supremo de Justicia.

Los condenados junto con Vadell son Gustavo Cárdenas, Jorge Toledo, los hermanos José Luis Zambrano y Alirio Zambrano, todos ahora con nacionalidad venezolana y estadounidenses, y José Pereira, quien es el único que tiene residencia permanente en Estados Unidos.

Están acusados de malversación de fondos derivados de una propuesta para refinanciar unos 4.000 millones de dólares en bonos de CITGO al ofrecer una participación del 50 % en la empresa como garantía. La propuesta no fue ejecutada y todos se declaran inocentes.

El abogado de Vadell dijo que su cliente parece haber sido atrapado en un “conflicto geopolítico” del cual él no forma parte. Dijo que el nombre de Vadell nunca apareció en ninguno de los documentos que los fiscales leyeron como evidencia.

“No hay nada que se refiera a Tomeu de ninguna manera, directa o indirectamente”, dijo. “Esta es la historia de un buen tipo que fue retenido contra su voluntad por todas las razones equivocadas”.

La carta de Vadell se mantuvo alejada de la política. No mencionó a Maduro ni habló sobre su privación de libertad, aunque expresó su preocupación por las “consecuencias de las repercusiones” que podría llegar a sufrir por hablar a través de la carta.

Con el apoyo de su familia, Vadell rompió su silencio, asumiendo un riesgo que sus familiares dijeron a AP que era necesario. “Creo que es más importante que la luz de la esperanza nos ilumine”, escribió Vadell. “Que la luz de la esperanza acabe con la tristeza de mi familia”.

Los otros cinco hombres no respondieron a las invitaciones que AP hizo a través de sus abogados para comentar.

La hija de Vadell, Cristina Vadell, de 29 años, dijo en una entrevista telefónica a la mencionada agencia, desde Lake Charles, que su padre no es el tipo de persona que busca atención. Más bien, prefiere concentrarse en el trabajo y su familia.

Durante su carrera de 35 años con PDVSA y CITGO, Vadell terminó dirigiendo una refinería masiva en Lake Charles y luego se convirtió en vicepresidente de refinación. La carta intenta exponer este lado de su vida, dijo.

“Creo que estaba dispuesto a correr algunos riesgos y abrir algunos corazones para permitirle volver a casa”, dijo. “Creo que todavía se pregunta ‘¿Qué pasó?’ Fue a una reunión de trabajo y nunca volvió a casa».

La hija de Vadell compartió fotos de la familia con su padre, de pie alrededor de un pavo de Acción de Gracias. Cada año, le daban un nombre, algo así como Charlie o Phillip. Los últimos tres días de Acción de Gracias no han sido los mismos sin él, dijo.

Vadell escribió que está orgulloso de ser hijo de inmigrantes españoles en Venezuela, donde se educó como ingeniero. Llevó a su familia a Estados Unidos, reuniendo lo mejor de los dos países, comentó en la carta.

“Ahora estoy llegando a una intersección en la que, si se hace justicia, podré reconstruir mi vida y tratar de compensar a mi familia por todos los momentos perdidos”, escribió Vadell. “La luz es intensa, la esperanza es grande, dame libertad”.

(LaIguana.TV)

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