La venezolana Yacsy Álvarez, detenida y acusada en Colombia de participar en la fallida invasión armada de mercenarios contra Venezuela, denominada Operación Gedeón, declaró recientemente que ella es solamente un chivo expiatorio de ese caso en el que los verdaderos responsables y protagonistas se encuentran en libertad o protegidos por los gobiernos de Colombia, España y Estados Unidos.

Al respecto, el filósofo y analista político Miguel Ángel Pérez Pirela abordó este caso en su programa Desde Donde Sea que transmite LaIguana.TV y dijo que Álvarez es -como ella misma lo dijo- «la más pendeja» de todo este plan sedicioso que pretendía secuestrar y/o asesinar al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, entre otros funcionarios del Gobierno venezolano.

«La única que cayó de la Operación Gedeón fue una mujer, una venezolana que hacía las veces de traductora, la cuerda se rompe por lo más delgado, imagínense la hipocresía», dijo Pérez Pirela quien recordó que Álvarez expresó que la pretenden usar como chivo expiatorio y que las autoridades colombianas no hicieron nada por detener los movimientos que buscaban derrocar al gobierno del presidente Nicolás Maduro a pesar que sabían todo el plan.

«Lo dice una venezolana que participó en la operación y que está presa en Colombia. Ella dice que la inteligencia colombiana y el Gobierno colombiano prestaron campos de entrenamientos en varias partes de Colombia para invadir a Venezuela con ex marines, boinas verdes devenidos en mercenarios con experiencia en Irak. pero la única detenida de esa operación fue esta venezolana que hacía las veces de traductora, ¿Qué les parece?», acotó Pérez Pirela.

El analista político agregó que la desfachatez del régimen uribista de Iván Duque se evidencia en detalles como que mantienen apresada a esta traductora que según la fiscalía colombiana ayudó a introducir armamento de guerra para los mercenarios, una labor que hacía expresamente el desertor y prófugo de la justicia venezolana Cliver Alcalá Cordones, quien ahora está protegido por Estados Unidos.

«Agarraron a la traductora ye llevaron a Cliver Alcalá protegido a Estados Unidos en un vuelo charter (…) es protegido porque estaba trabajando como funcionario de los Estados Unidos para invadir a Venezuela», añade sobre este caso de la venezolana que el régimen de Duque mantiene encerrada en una celda sin ventanas de una cárcel de máxima seguridad en Colombia, mientras espera ser juzgada por ayudar a organizar una fallida invasión armada para tratar de derrocar el gobierno de Venezuela.

«Según esta señora dice ‘agarraron a la más pendeja para pagar por los platos rotos de los demás’, para los que no saben qué quiere decir la palabra pendeja, en venezolano, quiere decir a la más tonta, a la más idiota, a la menos de todo», acotó Pérez quien recordó que el abogado de la detenida pidió a los fiscales colombianos que incluyeran a Juan Guaidó en la lista de imputados por este caso.

«Las pruebas son cada vez más grandes contra Juan Guaidó, los apresados lo señalan, el dueño de la empresa mercenaria (Jordan Goudreau), mientras Juan Guaidó sigue en las calles de Venezuela llamando hasta protestas y todo», subrayó.

Sobre este caso, los fiscales colombianos dicen que Álvarez ayudó a contrabandear armas para «el ejército de voluntarios», pero ella afirma que la están usando de chivo expiatorio para tapar las faltas de otros, incluido Juan Guaidó, quien niega su participación a pesar que todos los involucrados que han sido capturados lo inculpan y señalan directamente como uno de sus jefes.

Álvarez también acusó a las autoridades colombianas, a los que acusa de estar en contacto con Guaidó para ejecutar el plan mercenario contra Venezuela.

Sostuvo que, a pesar de estar al tanto de los movimientos de los combatientes, las autoridades no hicieron nada por detenerlos, ni siquiera después de que el Gobierno venezolano, siete meses antes de la incursión, diera a conocer las coordenadas de las casas donde se refugiaban los paramilitares y mercenarios, durante una intervención desde la Asamblea General de las Naciones Unidas.

“Yo no tengo ningún tipo de formación militar ni política, no tengo la fuerza económica”, expresó Álvarez durante una breve entrevista desde una prisión de Medellín para la agencia estadounidense AP. “Agarraron a la más pendeja para pagar los platos rotos de los demás», subrayó.

Las denuncias de Álvarez plantean nuevos interrogantes en torno al papel de Colombia en la Operación Gedeón, como se la conoce, que el fiscal general e Venezuela, Tarek William Saab, describió como una “moderna versión” de la invasión de Bahía de Cochinos en Cuba ocurrida en 1961.

El fallido intento ejecutado en mayo de 2020 terminó con seis mercenarios muertos y dos viejos camaradas de Goudreau -quien fue guardia presidencia de Donald Trump- en las Fuerzas Especiales de Estados Unidos en Irak resultaron capturados y están presos en Caracas.

El régimen uribista de Duque, cuyas fuerzas de seguridad son una de las principales aliadas de Estados Unidos en el mundo, niega haberse prestado a sabiendas como punto de partida de la incursión. Los estadounidenses también dicen que no sabían nada de este plan militar.

Pero Álvarez afirma que el individuo que coordinó el intento, Clíver Alcalá, había estado en contacto con los servicios de inteligencia colombianos desde su llegada a Colombia en el 2017 tras una fallida conspiración militar en Venezuela.

La afirmación coincide con los resultados de una investigación realizada por la agencia AP en 2020, según la cual Alcalá habló de la incursión que planeaba y pidió apoyo para la misma durante un encuentro de junio del 2019 con dos agentes de la Dirección Nacional de Inteligencia de Colombia.

En ese encuentro, en un hotel de Medellín, Alcalá también presumió de su relación con Goudreau, a quien describió como un exagente de la CIA, de acuerdo con un exfuncionario colombiano al tanto de la conversación.

Pero cuando la CIA negó en Bogotá relación alguna con Goudreau, se le dijo a Alcalá que dejase de hablar de la invasión porque de lo contrario sería expulsado, indicó el exfuncionario. De hecho, recientemente el propio Goudreau denunció que está siendo perseguido por la CIA y el FBI, quienes según él intentan exterminarlo y desaparecerlo por haber fracasado con el plan en Venezuela y haber delatado a todos los que participaron en la fallida misión, incluido el propio expresidente Donald Trump, a quien calificó de ser el jefe de jefes de la Operación Gedeón junto a otros sujetos como Juan Guaidó y Juan José Rendón.

(LaIguana.TV)

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