El líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, anunció este martes que abandona «todos» sus cargos y la política institucional tras los malos resultados obtenidos por la coalición morada este 4-M. Pese a haber conseguido mejorar en tres escaños el resultado de 2019, Iglesias se ha quedado en 10 actas y apenas ha conseguido sumar dos puntos más de los que consiguió Unidas Podemos hace dos años.

Así lo anunció el propio Iglesias en una comparecencia pasadas las 23.30 horas para valorar «el éxito electoral impresionante de la derecha trumpista que representa Ayuso y la consolidación de la ultraderecha». «Ser útil para Unidas Podemos y para mi país es mi mayor aspiración, y más allá del afecto que me han mostrado los compañeros, es evidente que, a día de hoy, y estos resultados lo dejan claro, no contribuyo a sumar», reconoció Iglesias.

Durante la campaña electoral, Iglesias ya había abierto la puerta a no asumir su escaño en la Asamblea de Madrid. «Estaré donde me coloquen los ciudadanos», repitió en múltiples ocasiones. Y el líder de Unidas Podemos ha interpretado que la amplia derrota electoral de la izquierda, pese al leve ascenso de su partido, revela que su presencia es un lastre para conseguir vencer «dentro de dos años». «No voy a ser un tapón», zanjó.

Iglesias no puso paños calientes al batacazo de la izquierda. «Hemos fracasado», señaló el hasta hoy líder de Podemos, que reconoció que los progresistas han estado «muy lejos de armar un Gobierno decente» y alternativo al del PP. El dirigente, no obstante, también denunció que se le haya convertido en un «chivo expiatorio» que «anima los instintos más oscuros» de la derecha. «Hemos constatado en esta campaña, en particular en los últimos 15 días, un incremento de la agresividad sin precedentes del PP y de la ultra derecha, una normalización sin precedentes de los discursos fascistas», alertó Iglesias.

(20 Minutos)

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