En opinión del diputado Jesús Faría, quien preside la Comisión Permanente de Economía y Finanzas de la Asamblea Nacional, la puesta en obra de la recién sancionada Ley Orgánica de Zonas Económicas Especiales impactará globalmente la economía nacional, en virtud de las múltiples áreas en las que podrán sentirse sus efectos.

En entrevista con el canal Globovisión, el parlamentario argumentó que el instrumento jurídico «busca atraer inversión productiva, que en estos casos se traducen en tecnología, puestos de trabajo, generación de ingresos y, por supuesto, el incremento del desarrollo nacional, porque se expande al resto de la economía».

Faría aseguró que las Zonas Económicas Especiales (ZEE), «generan cadenas productivas muy virtuosas en términos de la industrialización» y ese es justamente el objetivo que el Ejecutivo estaría persiguiendo en cada uno de los enclaves, incluyendo aquellos «que tienen carácter turístico».

Indicó, asimismo, que las ZEE se encuentran en fase de planificación –que resulta «fundamental para la ejecución de los principios y los alcances de una ZEE»– y precisó que con ese interés se han desarrollado «actividades importantes» en La Guaira y Paraguaná a las que han concurrido «trabajadores, empresarios y el Estado».

En su decir, el impulso de esta iniciativa no ha recaído exclusivamente en el Ejecutivo, sino que la Asamblea Nacional se ha desplegado en las regiones para «garantizar que ese plan esté listo lo antes posible» y aprovechar que en lugares como «Puerto Cabello y Paraguaná ya existen actividades económicas que se pueden desplegar en función a lo que plantea la ley», pues «estas ZEE están llamadas a jugar un papel fundamental a mediano y largo plazo para el desarrollo del país» y «ya están impactando positivamente».

Para Faría, que es economista de profesión, pese a las sanciones, hay «confianza creciente en la economía venezolana por parte de toda la sociedad y comunidad internacional». Esta variable, si bien no es la única, en su criterio resulta decisiva para que la actividad económica fluya.

Nueva página en las relaciones con Colombia

Otro aspecto que sumó en sus reflexiones fue la reactivación del comercio transfronterizo a partir de políticas binacionales que generen «un impacto muy positivo tanto para Colombia como para Venezuela».

“Hay estimaciones, no sé si están hechas de manera científica, que van de 1.500 millones de dólares a 3.500 millones», puntualizó al referirse que en tiempos pretéritos, «las relaciones económicas entre Colombia y Venezuela ascendían a casi 10.000 millones de dólares en intercambio, y buena parte de eso se concentraba en la frontera«.

«No cabe la menor duda de que una frontera de paz y tranquilidad, basada en la cooperación y entendimiento, va a generar bienestar económico, social y estabilidad política para ambas naciones», vaticinó.

Desde su punto de vista, el arribo de Gustavo Petro a la presidencia –hecho que calificó como «un giro político muy significativo»– «impacta a Venezuela y a toda la región» y, sin ambages, podría ser la condición que permita recomponer las maltrechas relaciones entre Caracas y Bogotá en términos positivos.

«Nosotros esperamos que esto se traduzca en relaciones normales y de creciente bienestar para ambas naciones. Que lo que se constituyó en una relación confrontación y ataque contra nosotros, se transforme en una relación donde prevalezca la paz y el entendimiento», externó.

Al ser inquirido sobre el eventual papel que jugaría el gobierno del Pacto Histórico como «mediador» entre Miraflores y la Casa Blanca, el parlamentario mostró reservas hacia la posibilidad de que tal pretensión pueda concretarse y, antes bien, manifestó sus aspiraciones sobre el recién instalado gobierno neogranadino.

«En todo caso, deseamos que con un gobierno decente, democrático; un gobierno que fundamente su política internacional en la paz y en el respeto en la autodeterminación de los pueblos. Aspiramos que sea de independencia en relación a la política hegemónica del gobierno de los Estados Unidos [y que] podamos establecer relaciones de mucha cordialidad y cooperación entre naciones», indicó.

Protestas laborales y respuesta gubernamental

Finalmente, al ser consultado sobre las protestas protagonizadas por trabajadores del sector público con respecto a la aplicación del instructivo de la Oficina Nacional de Presupuesto (Onapre), el diputado sostuvo que el Gobierno Nacional garantizará los derechos laborales, aunque matizó que ello está sujeto a la disponibilidad de recursos en las arcas del Estado.

«Estamos buscando que se consolide el crecimiento de la economía, que todavía es frágil por el impacto del bloqueo», arguyó.

Pese a ello subrayó que «el salario se ha venido recuperando progresivamente» –1.700 %, de acuerdo con el último decreto presidencial, dijo– aún no se alcanzan los niveles de la década anterior, producto de los efectos de las medidas coercitivas unilaterales y los bloqueos, especialmente sobre la industria petrolera y el subsecuente comercio de crudo.

«El 70 % de todo el ingreso del Estado proviene en términos regulares de la industria petrolera, el otro 30 % son los tributos del sector privado. Con el bloqueo pasamos de dos millones de barriles diarios a menos de 50.000 y el ingreso pasó de 40.000 millones de dólares anuales, a menos de mil millones. Obviamente, cuando el ingreso se desploma, la capacidad para dar respuestas a las diferentes necesidades se viene abajo. Hemos logrado recuperar progresivamente la economía y es ese hecho lo que nos ha permitido dar ese aumento. Eso lo entiende el pueblo», concluyó.

(LaIguana.TV)

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