Según un artículo publicado este domingo 23 de febrero por el diario estadounidense The New York Times (NYT), el presidente Nicolás Maduro y el empresario Lorenzo Mendoza, dueño de Empresas Polar, realizaron en el año 2018 una especie de pacto de no agresión.

 

Según el rotativo, la conspiración que llevaba a cabo dicha empresa contra la economía y el pueblo venezolano, a través de la subida excesiva de precios, el acaparamiento y desvío de producto de primera necesidad, significó que el Gobierno tomara medidas en contra de la citada compañía.

 

Constantes fiscalizaciones, así como el reclamo por parte de sindicatos para mejorar sus condiciones laborales generó, según el (NYT), que dicha compañía estuviera a punto de quiebra.

 

Esto conllevó que la familia de Mendoza lo presionara para que estableciera contacto con el jefe de Estado para buscar salida a la crisis que atravesaba La Polar.

 

“El gobierno los estaba golpeando muy duro”, aseguró al diario gringo un extrabajador de Mendoza.

 

“Luego, de repente, Mendoza desapareció de la vista pública y Maduro dejó de llamarlo ‘ladrón’, ‘parásito’ y ‘traidor’. El gobierno dejó de hostigar a Polar”, señala el rotativo.

 

Más adelante refiere que dicha estrategia permitió no solo evitar el colapso de la economía venezolana, sino que “ha reactivado sectores de la economía, alentado algunas inversiones y permitido a Maduro resistir las sanciones estadounidenses y el aislamiento internacional”.

 

(LaIguana.TV)