El recrudecimiento de la guerra económica es el recurso al que ha apelado de nuevo la derecha, para hacer frente al hecho de  que el gobierno ha salido bien librado en el único escenario real que tiene actualmente la batalla electoral: el de la gestión de la crisis generada por la pandemia.

 

En su programa de televisión 2.0 Desde Donde Sea, el filósofo y comunicador Miguel Ángel Pérez Pirela, llegó a esta conclusión tras hacer un análisis del desempeño de ambos factores políticos durante la emergencia, de cara a la medición de fuerzas que, por mandato constitucional, ha de realizarse este año para la escogencia de los diputados a la Asamblea Nacional.

 

La emisión de este espacio correspondiente al viernes 24 de abril tuvo los cambios de rumbo propios de un día noticioso, según lo confesó el presentador. Los anuncios de medidas contra la especulación, realizados por la vicepresidenta Delcy Rodríguez unos minutos antes, generaron las últimas modificaciones en la pauta.

 

“Bachaqueo, acaparamiento y especulación fue el tema de ayer (jueves), con un programa muy duro. Hoy tenemos medidas fuertes sobre las que queremos hablar y alertar porque tienen que ver con los precios regulados de productos de primera necesidad –planteo-. Queremos alertar porque esta historia ya la conocemos. Aplaudo las medidas que se tomaron sobre las empresas Polar y Plumrose que quedaron bajo venta supervisada, pero sabemos por dónde van los tiros. Cada vez que se saca una lista de precios regulados, la respuesta es esconder los productos. ¿Recuerdan el caso de Arreaza cuando anunció el precio de los huevos y estos desaparecieron instantáneamente? Entonces, lo que decimos es que las acciones no sean solamente simbólicas, un saludo a la bandera. Si no se tiene un plan para encontrar los productos cuando los estén escondiendo, vamos a tener dos problemas, vamos a quedar sin el chivo y sin el mecate. No se podrá comprar el producto ni caro ni barato”.

 

Añadió que las medidas anunciadas necesitan ser complementadas con un tercer elemento: el dólar.“Hay que tomar acciones fuertes, duras, contundentes contra aquellos que especulan con el dólar porque con sus arbitrariedades coartan la cotidianidad, la compra de alimentos y medicinas, y eso los convierte en genocidas. Están arrodillando al pueblo por hambre y eso es genocidio”, expresó Pérez Pirela, recordando el caso de los que sabotearon a Petróleos de Venezuela y a la empresa que manejaba sus sistemas informáticos. “Ellos hicieron que alguna gente muriera porque no pudo llegar a las emergencias de los hospitales. ¡Y es la misma gente que ahora, desde una computadora dice ‘me parece que el dólar debe costar tanto, chao y muéranse de hambre, de mengua o de enfermedades’”.

 

Al hacer un recuento de lo ocurrido en los últimos años en el campo cambiario, dijo que no se puede convertir la economía en una lucha para ver quién pone más alto el dólar: si lo hacen los especuladores o lo hace el dólar oficial. “Antes había distancias enormes entre el dólar oficial, al que nadie respetaba, y el paralelo que se disparaba a precios exorbitantes. Luego esa brecha se acortó por una estrategia que tuvo cierto impacto positivo, hay que decirlo. A partir de que los precios llegaron a una cierta igualdad, comenzó una lucha que duró varios meses a ver quién lo ponía más alto”.

 

Ese fenómeno tuvo efectos negativos para la economía, aunque expresó que sería injusto de su parte decir que el remedio fue peor que la enfermedad. “Insisto en que acá las críticas las hacemos con un amor infinito por la gente que más sufre, por el pueblo venezolano. Con esto no ganamos nada… o sí: ganamos enemigos, pero las cosas tienen que ser dichas porque es la única forma de avanzar. De los problemas hay que hablar para poder resolverlos”.

 

El único escenario electoral

 

El recrudecimiento de las terribles tácticas de la guerra económica tiene su explicación, según el analista, en el hecho de que el desempeño de los actores políticos ante la pandemia se ha convertido en el escenario peculiar de la confrontación electoral. En los primeros meses, al gobierno le ha ido muy bien en este campo, mientras las ejecutorias de la oposición han sido desastrosas. Los inclementes ataques económicos serían así un intento de equilibrar la pugna.

 

“A menos que se suspendan las elecciones para la Asamblea Nacional, este es un año electoral. Constitucionalmente debe haber elecciones parlamentarias. La mejor campaña electoral que se puede hacer, y esto vale para el chavismo y para la oposición, es la gerencia de esta crisis de la pandemia. Pueden llenar Caracas, Maracaibo, Valencia, Maracay y todas las ciudades de vallas publicitarias; pueden comprar todos los espacios de propagandaen televisoras, páginas web y periódicos, pero eso no va a tener ningún impacto en la intención de voto si lo comparamos a una buena gestión, una buena gerencia de esta crisis, de esta pandemia, de esta cuarentena. Y Venezuela es uno de los países en el mundo entero que ha manejado de la mejor forma esta crisis. Chavistas, independientes y opositores han visto que aquí no está pasando lo que en Guayaquil, donde hay miles de personas muertas o, como prefiero decir, asesinadas por este señor Lenin Moreno. O la situación que está sucediendo en Brasil, donde hay fosas comunes, igual que en el estado de Nueva York. Aquí la curva, que debió subir, se aplanó desde el inicio. Hoy es el día 41 de la cuarentena, casi mes y medio y parte del éxito ha sido la buena decisión del presidente Maduro, que antes que nadie dijo ‘todo el mundo pa’ su casa porque aquí no vamos a poner en riesgo la vida de nadie’. ¿Es así o no?”, preguntó a los participantes.

 

“Tanto que se habló de la crisis sanitaria y resulta que ahora la hay en todos los países, menos en Venezuela. Está pasando algo parecido a lo que ocurre con Grecia. Hace dos años, a Grecia la fustigaron los países del norte de Europa, los fundadores de la Unión Europea, Alemania, Francia… y resulta que Grecia no llega a 200 muertos y les está dando una lección de cómo contener el virus a Berlín y a París. Lo mismo está pasando aquí. Todos los países que se rasgaban las vestiduras denunciando una crisis humanitaria en Venezuela se encuentran en graves dificultades: Brasil, EEUU, Chile, Perú, Ecuador”, añadió.

 

“Entonces, como esto ha sido una excelente campaña electoral, la derecha decidió que hay que boicotearla a partir de unos elementos que ya conocemos, los de la guerra económica”, argumentó.

 

Viendo el desempeño ante la crisis sanitaria como un marco sobrevenido de la campaña electoral, revisó cuál ha sido el de Juan Guaidó, en su carácter de líder nominal de la oposición. “¿Cuál ha sido la campaña electoral que han hecho Guaidó y su gente: un desastre total. Esto comienza con un Guaidó cuya gran propuesta fue abrir un portal web que le hizo Ravell para que aconsejar a la gente que se lave las manos. El segundo gran error fue empezar a decir que aquí había 200 contagiados la primera semana. Periodistas pagados por él mismo le preguntaron las fuentes de ese dato y no supo responder. Después amenazó con más sanciones en medio de la pandemia. Y luego apoyó a EEUU en su operativo supuestamente antidrogas, que es una invasión disimulada. Y ahora remata con un grandísimo escándalo, del cual vamos a hablar porque resulta que los diputados de Guaidó se están regalando 5 mil dólares… Esa es la campaña electoral de Guaidó”.

 

Tras hacer esta comparación general, presentó una primera conclusión: “Si esta es la campaña electoral de Guaidó, ya entiendo por qué no quiere ir a elecciones; ya entiendo por qué apuesta por la invasión y, sobre todo, y aquí quería llegar, este es el origen en términos de táctica y estrategia de la guerra económica que acaba de reiniciarse, o de apretar porque nunca ha terminado, contra el gobierno que está gerenciando bien la crisis de la pandemia y que, haciéndolo, está ganando muchos puntos para las venideras elecciones”. 

 

Aclaró que no se trata de afirmar que el gobierno esté haciendo este esfuerzo solo por las elecciones, pero está claro que el resultado tiene impacto en la intención de voto, a lo que debe sumarse, además, que están regresando miles y miles de venezolanos que se habían marchado del país creyendo en los discursos de la derecha venezolana.

 

La pelea interna de la derecha

 

Pérez Pirela profundizó en otro de los temas que estuvieron inicialmente en la pauta del programa: el escándalo del sueldo que se asignaron a sí mismos los parlamentarios del ala opositora dirigida por el autoproclamado.

 

“Salió Guaidó a decir que es mentira y luego apareció su supuesto embajador en EEUU, Vecchio, diciendo que es verdad…La mentira no la cuadraron bien –relató-. A Vecchio le preguntaron cuánto gana en Washington y dijo que él no cobra. Le preguntaron de qué vive entonces y dijo tener negocios en Colombia… ¿No son todos perseguidos que huyen de una crisis humanitaria? Pero él tiene negocios en Colombia en el sector comercio…”.

 

El conductor del espacio dio detalles del polémico punto: “Serán 5 mil dólares mensuales con retroactivo de un año. Calculen ustedes. Y se inventan que les van a dar 100 dólares a los médicos y enfermeros. A los que están arriesgando la vida, les van a dar 100 y a ellos mismos, que ni siquiera van a sesionar a la AN, se van a pagar 5 mil con retroactivo de un año. Esa ha sido la campaña de Guaidó ¿o no?”.

 

“Cuando vemos esto, no con neutralidad ni objetividad, porque eso no existe, pero sí con honestidad, cuando se compara la actuación del gobierno de Maduro en medio de esta crisis, que tiene los mejores resultados mundiales, felicitado por la Organización Mundial de la Salud, con lo que han hecho los del otro lado, uno concluye que la oposición está estafando a su gente”.

 

Aseveró que ese punto de vista sobre la estafa de Guaidó no lo sostienen solo los chavistas sino también lo han denunciado personas desde el seno de la oposición, como es el caso del diputado Luis Brito.

 

“Este es uno de los diputados que desde diciembre se le volteó a Guaidó y dividió a la oposición, que ahora tiene dos partes en la AN: la de Guaidó y la de Luis Parra. Y al chavismo, que era minoritario y se reincorporó el año pasado, prácticamente lo convirtieron en mayoría. Brito era de Primero Justicia, partido de Julio Borges, supuesto canciller de Guaidó, y ustedes van a oír lo que dijo, y me disculpo las groserías porque, bueno, así son los diputados de la derecha venezolana”,explicó, en especial para el público internacional del programa, antes de reproducir el audio que el parlamentario difundió en la mañana, a través de sus redes sociales. Este es su contenido textual:

 

“Cinco mil dólares mensuales para cada diputado principal y cuatro mil para cada suplente, con un retroactivo de 25 mil dólares para unos y 20 mil dólares para los otros, es el salario que ahora ‘AlíGuaidó y los cuarenta ladrones’ quiere darle a cada diputado para comprar su silencio cómplice, producto del despojo de 80 millones de dólares al Banco Central de Venezuela. Bueno, pero eso no es todo. Mientras le van a pagar 5 mil dólares a cada diputado principal, con retroactivo de 25 mil dólares, pagaderos ahora mismo, algunos para depositárselos en cuentas en el exterior y otros para entregárselos cash, en efectivo, a los héroes de la salud, cien dólares cagaos.

 

A esos diputados que no hacen un coño, que no van ni siquiera a la AN, cinco mil dólares. En un país del primer mundo, como España, un diputado gana 2 mil 800 euros, ni siquiera 3 mil, pero estos señores, para comprar el silencio cómplice, van a pagar 5 mil dólares mensuales y un bono de retroactivo de 25 mil dólares. Esto es éticamente incorrecto y moralmente inaceptable. Yo apelo a la reserva moral, que la hay en el Parlamento, para que rechace esta situación como tal y que definitivamente, aquellos que pretenden comer, como loro en maizal, calladitos… no importa que me califiquen de pajúo, pero esto hay que denunciarlo ante el país.

 

Definitivamente no puede ser que estén desangrando las arcas del país, sobre todo en momentos tan críticos, cuando hasta un muerto hubo hoy en Upata, en el estado Bolívar y ayer fue afectada Cumanacoa, en el municipio Montes del estado Sucre, el pueblo que vive del día a día, el que está desesperado, los verdaderos héroes de la salud, que están mamando y locos. Y estos diputados… 5 mil dólares mensuales, aunque no hacen un coño. Eso hay que rechazarlo de manera categórica porque, definitivamente, repito, es éticamente incorrecto y moralmente inaceptable. Además, quiero decirles que hay unos que desde hace veinte años se convirtieron en una enfermedad para Venezuela, pero los que hace dos años pretendieron convertirse o erigirse en la cura o, en todo caso, el remedio, terminó siendo peor la cura o peor el remedio que la propia enfermedad. Así son las cosas”.

 

Pérez Pirela comentó las declaraciones de Brito: “Esto es lo que piensa un diputado de derecha que hasta hace cuatro meses, no hace cuatro años ni cuarenta años, era aliado de Guaidó”.

 

Explicó que la camarilla encabezada por Guaidó tomó el dinero del BCV que estaba en varios depósitos en EEUU y los transfirieron al Departamento del Tesoro. “Se agarraron la plata y ahora Guaidó dijo, bueno, le doy 5 mil dólares a mis amigos y cien a cada enfermera y a cada médico, aunque esto último es otra estafa, no le va a dar nada a nadie, en verdad porque ni siquiera tienen una data de ese personal. Dice que se inscriban en una página web… Es una estafa”.

 

Agregó que los venezolanos que han sufrido con la pandemia y los ataques xenofóbicos en otros países han experimentado en carne propia la estafa de Guaidó y sus supuestos embajadores, quienes no aparecen nunca o salen con unas bolsitas de comida y dicen que es porque no tienen recursos para más. “Pero ¿cómo es eso, si se quedaron con Citgo, con Monómeros, con empresas multimillonarias? De hecho, ya hasta algunos diputados uribistas en Colombia (y no hay peor enemigo de Hugo Chávez y de Nicolás Maduro, que Álvaro Uribe Vélez) se están preguntando qué está pasando con Monómeros, la empresa venezolana que se robaron Guaidó y Trump y ahora está trabajando a pérdida. Se quejan porque esa empresa es importante para Colombia como país agrícola (no solo por la hoja de coca) y al volverse ineficiente, Colombia se metió un tiro en el pie. Al robarse esta empresa pensaron en hacerle un daño a Venezuela, pero también se hicieron un daño ellos mismos. Nosotros nos quedamos sin la plata y sin algunos derivados, pero Colombia se va a quedar sin fertilizantes. Es un tema de la política y de la prensa colombiana. Antes no se atrevían a tocarlo porque ellos se prestaron para el robo, y no querían hacer quedar mal a Guaidó, pero como ahora eso les está ocasionando dificultades a ellos, sí lo dicen. Se está dando un gran debate y Guaidó y su gente están quedando como unos ladrones”.

 

Insistió en que la necesidad de revertir los efectos de esta desastrosa actuación, tanto en lo interno como en lo externo, es lo que ha llevado a la profundización de la guerra económica.“Dijeron ‘el gobierno no se la va a comer así como así… ¿Cómo es eso que tiene la curva aplanada? ¿Cómo es que los casos de contagios y muertes son infinitamente menores que Brasil y Colombia?’ Y entonces deciden desaparecer los productos, aumentar los precios, especular, subir desproporcionadamente el precio del dólar… Y si esto es grave en condiciones normales, imagínense cómo es en cuarentena”.

 

Recalcó que esta nueva arremetida de empresarios y politiqueros contra el pueblo de Venezuela es una especie de patada de ahogado.

 

Estrategia continental: romper las cuarentenas

 

Otro ángulo estudiado en Desde Donde Sea fue la existencia de una estrategia continental de la derecha para acabar anticipadamente con las medidas de cuarentena y distanciamiento social en cada uno de los países, en aras de obligar a los trabajadores a retornar a sus puestos y así recuperar las ganancias de las empresas.

 

“Esta inquietud surgió en una conversación con un muy lúcido diplomático, quien planteaba que la estrategia continental de las derechas es romper las cuarentenas. En EEUU, Donald Trump es quien más las ha boicoteado. Bolsonaro ha hecho lo mismo en Brasil. Hasta ha ido a desayunar en cafeterías, ha roto protocolos, ha hecho congregaciones de personas, ha salido tosiendo en público.Colombia, de manera completamente irracional, se inscribe en esa estrategia continental. Quieren abortar la cuarentena, y se convierte en un inminente peligro para Venezuela. Tenemos a Bolsonaro de un lado y a Colombia del otro. ¿Para dónde se va a venir la gente? Para Venezuela porque aquí los números son bajísimos y las pruebas son gratuitas”.

 

Advirtió que esta estrategia de la derecha tiene su propia modalidad en Venezuela: están propiciando que la gente rompa la cuarentena para saquear por desespero y hambre. “Es por eso que el gobierno busca la venta supervisada de dos grandes empresas Polar y Plumrose que se han convertido en marcadores especulativos. También creó una lista de 27 productos regulados para tratar de tomar el toro por los cachos, pero ¡mosca! porque si se hace eso, van a esconder los productos y entonces hay que estar preparados para ir a buscarlos donde los escondan y repartirlos. El pueblo venezolano tiene un doctorado en esto”, reiteró su planteamiento inicial.

 

Comentó que LaIguana.TV comprobó la especulación en una de las zonas comerciales populares emblemáticas de Caracas. “Nos fuimos a Catia, con la reportera Mirelvis Gutiérrez, que es nuestro caballo de pelea en la calle. Lo primero que vimos es que Catia está cundida de gente. Eso nos preocupa, pero además, nos dimos cuenta del nivel de especulación que se está dando. No es que la especulación se hubiese detenido, pero en los últimos días dio un salto cuántico, relacionado con esta estrategia continental de romper la cuarentena. Están haciendo todo lo posible para que la gente salga a saquear. Y aquí entra el funcionario corrupto, el policía o militar corrupto, que se unen, queriéndolo o no, o por razones pecuniarias, a esta estrategia. Tal vez no quieran tumbar al gobierno, pero quieren plata. El resultado es el mismo”, subrayó.

 

Brasil en doble crisis

 

Dedicó algunos minutos a la situación interna de Brasil, que está en doble crisis: por la pandemia y por guerras internas en el seno del gobierno. “La cosa está muy fea. La semana pasada a Bolsonaro le renunció su ministro de Salud. Ayer despidió a (Mauricio) Valeixo, director de la Policía Federal, que es un organismo muy poderoso, y de inmediato le renunció el ministro de Justicia, Sergio Moro, uno de los fundamentos del gobierno de Bolsonaro –explicó-. Moro fue el juez que le hizo el impeachmenta Dilma Rousseff y metió en la cárcel a Lula”.

 

“Cuando se van a averiguar las causas de esto, una agencia internacional de noticias dice que es porque Bolsonaro tiene problemas personales, en particular por sus hijos, que son unas joyas. Esos problemas incluyen el asesinato de la concejal Marielle Franco, hace unos dos años. Valeixo estaba yendo muy lejos en las investigaciones de ese caso y Bolsonaro le cortó la cabeza. Es un problema entre mafias. Está cayendo el gobierno y quedando al descubierto la marramucia que le hicieron a Dilma y a Lula. ¿Le harán un impeachment? Puede ser, pero no ahora. Moro es más popular que Bolsonaro, que ha caído a 20 o 25%. Si sigue con estas estrategias desquiciadas ante la pandemia, va pa fuera. Los generales que siguen apoyándolo van a comenzar a pensar en una posible salida”, pronosticó.

Para el cierre


Un usuario del programa escribió: “Los números de Venezuela (sobre Covid-19) son bajos, pero 100% de saqueos y de hambre”. Pérez Pirela le respondió: “No es verdad, no hay 100% de saqueos ni de hambre. Hay una situación muy dura y ardua, pero es mejor sufrirla con una pandemia controlada, sin gente muriendo de Covid-19. A contrapelo de países vecinos, como Ecuador, Perú y Colombia, donde la gente está muriendo de Covid-19 y también de hambre. Lo que pasa es que hay países a los que se les hace muy poca mala publicidad. En Colombia y Perú, la gente pone banderas en los balcones para denunciar que está pasando hambre, pero los medios no lo dicen. En Perú no solo migran los venezolanos que están regresando, sino también decenas de miles de peruanos en desplazamientos internos para sobrevivir, pero la prensa se queda calladita. Lapandemia tiene aristas políticas, ha hecho tambalear a gobiernos que se vendían como lo mejor del mundo. Hay que hacer análisis político, económico y sociopolítico. Eso es lo que tratamos de hacer en este programa”

 

Como acotación señaló que el virtual candidato presidencial demócrata de EEUU, Joe Biden ha puesto a circular la advertencia de que Trump podría estar pensando en proponer un aplazamiento de las elecciones presidenciales pautadas para noviembre. “Las retrasará, buscará una razón para que no se celebren. Piensa que así podría ganar”, dijo Biden.

 

Agregó Pérez Pirela que Trump sigue amenazando a todo el mundo y mientras tanto se desvela el problema del portaaviones Theodore Roosevelt. “Al capitán Brett Cozier, lo botaron por denunciar la situación, pero ahora se sabe que 800 tripulantes dieron positivos por Covid-19. El portaaviones está atracado en Guam y 18% de sus tripulantes han dado positivos y ha habido muertos. Lo más irónico es que también el capitán, el que fue destituido, está positivo. EEUU está perdiendo la guerra sin que nadie les haya disparado a sus soldados. Se prepararon para una guerra que no era la que era”.

 

En cuanto a la situación económica global, reseñó que volvieron a bajar las bolsas por las expectativas frustradas sobre una cura del Covid-19 y por los pocos resultados que se esperan del acuerdo fallido de la Unión Europea de hace algunas semanas. El petróleo, en tanto, sigue a la baja.

 

Un detalle anecdótico, pero revelador, estuvo en el cierre del programa. El magnate Richard Branson, el que organizó el “concierto humanitario” de Cúcuta, en febrero de 2019, para Venezuela, y que le estaba pidiendo un auxilio financiero al Estado británico, tuvo que hipotecar su isla privada para tratar de salvar sus aerolíneas que están al borde de la quiebra. “Ayer dije que debería meterse la mano en el bolsillo, en lugar de pedirle plata al Estado… Pues, me hizo caso–bromeó-. Sabemos que60% de las líneas aéreas en todo el mundo están quebradas, igual que 70% de los hoteles. Espero que no salgan los gobiernos, una vez más, a auxiliar a los multimillonarios”.

 

Libros

Los libros recomendados en esta última jornada de la semana fueron:

 

El mundo alucinante, del escritor cubano Reinaldo Arenas

Utopía,  del pensador inglés Tomás Moro

Miles Davis, la biografía definitiva, del músico y escritor escocés IanCarr

 

(LaIguana.TV)

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