El análisis de las acciones criminales emprendidas por el Banco Mundial y empresas petroleras estadounidenses, en contubernio con Juan Guaidó  y el gobierno de Donald Trump, para despojar a Venezuela de sus riquezas en el extranjero, en paralelo con las impactantes revelaciones que hiciera el exasesor de seguridad de la Casa Blanca, John Bolton sobre su antiguo jefe, fue el tema sobre el cual disertó Miguel Ángel Pérez Pirela en la edición 114 de Desde Donde Sea transmitida este jueves 18 de junio a través de las redes sociales. 
 
El recuento del despojo: así se robó el Departamento del Tesoro los activos de Venezuela
 
Aludiendo a la alocución que hiciera en horas de la tarde la vicepresidenta ejecutiva de la República, Delcy Rodríguez, el experto recapituló las principales denuncias formuladas por la alta funcionaria, que dejaron al descubierto las operaciones emprendidas por un tinglado financiero internacional cuyas caras más visibles son el director del Banco Mundial, David Malpass y José Ignacio Hernández, nombrado por Juan Guaidó como «Procurador especial» de la República y pieza clave en el despojo de activos que ha sufrido la República desde la autoproclamación del diputado extremista. 
 
Sin embargo, desde su punto de vista, el discurso que intentaron vender Leopoldo López, Juan Guaidó, Julio Borges y el resto de ese grupo, enfocado en «el cese de la usurpación», «el fin de la dictadura» y «la lucha por la libertad y por la democracia de Venezuela», no es más que una excusa para concretar acciones financieras ilegales en contra de la República Bolivariana de Venezuela. 
 
En virtud de la gravedad de las pruebas recabadas, Venezuela solicitó formalmente el inicio de una investigación en contra de Malpass y de Hernández, acusándoles del despojo de activos pertenecientes al Estado venezolano, específicamente de la petrolera Citgo, en favor de la estadounidense Conoco Phillips.
 
Pérez Pirela recordó que Malpass fue nombrado director del Banco Mundial en abril de 2019 y llegó a ese cargo tras ejercer como subsecretario del Tesoro para Asuntos Internacionales dentro de la administración Trump, mientras que José Ignacio Hernández fue designado como «Procurador especial» por Guaidó en febrero de ese mismo año. 
 
En un audio difundido por la vicepresidenta de la República al que aludió el comunicador, José Ignacio Hernández confesó estar conspirando con Malpass para socavar la autoridad de Gerardo Muñoz, representante legítimo de Venezuela en las disputas internacionales. 
 
Sobre este punto, mencionó que una de las primeras acciones que emprendió el pseudoprocurador Hernández, fue enviar una misiva, fechada el 27 de marzo de 2019, a la Secretaría del Centro Nacional para el Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi) para que desconociera al gobierno del presidente Nicolás Maduro, pero en su momento, la instancia se declaró incompetente y les aconsejó introducir la disputa ante tribunales internacionales. 
 
No obstante, prosiguió, el pasado 3 de abril y en virtud de la influencia de Malpass en el organismo, dada su dependencia del Banco Mundial, se decidió que en el caso de Conoco Phillips, Venezuela contaría con dos representantes: José Ignacio Hernández y Gerardo Muñoz.
 
Por tales razones, el Gobierno Bolivariano arguye que «está muy clara la complicidad» de estos personajes en el despojo de activos pertenecientes al Estado Venezolano y los tribunales de los Estados Unidos están en la obligación de evaluar qué clase de delitos se cometieron bajo su jurisdicción. 
 
Para el analista, lo que persigue José Ignacio Hernández con el director del Banco Mundial es «meter de contrabando a Conoco Phillips» en las acreencias de Citgo y hacerse ellos del control de la lucrativa compañía. 
 
Este panorama, en su criterio, devela que muy lejos de tratarse de una disputa política entre adversarios de un país, el enfrentamiento real está entre el Banco Mundial, en figura de su director, David Malpass, y la trasnacional Conoco Phillips, que intentan a toda costa hacerse de las riquezas de un país, amparados en «las marramucias legales» de Juan Guaidó y su grupo. 
 
Las revelaciones de Bolton: la bisagra que conecta el despojo de activos con la «política» de Trump hacia Venezuela
 
Para Miguel Ángel Pérez Pirela, cuando se transversalizan las declaraciones de la vicepresidenta Delcy Rodríguez con las revelaciones del capítulo sobre Venezuela pertenecientes al libro del exasesor de seguridad de la Casa Blanca, John Bolton, es posible darse cuenta de que todo el despojo de activos del que ha sido objeto la República Bolivariana de Venezuela «tiene como epicentro, como capital, no Caracas ni los partidos políticos de la oposición, sino la Casa Blanca y el gobierno de Donald Trump».
 
Para sustentar su aseveración, el experto aludió lo dicho por Bolton en La habitación donde ocurrió, en el que se presenta al mandatario estadounidense como una figura con personalidad errática, que se debate entre el deseo de invadir a Venezuela, su admiración por las demostraciones de fuerza del presidente Nicolás Maduro y su desprecio por Juan Guaidó. 
 
El libro, que está causando gran revuelo dentro de los Estados Unidos, comentó, fue anunciado para el venidero 23 de junio, si el Departamento de Estado no impide su publicación, alegando que contiene información sensible para el gobierno estadounidense. 
 
Seguidamente, procedió a comentar algunas de las revelaciones más impactantes que contiene el libro: Trump buscó el apoyo de China para asegurar su reelección.
 
Sobre esto, Pérez Pirela acotó que el mismo Donald Trump que se enfrentó a China, que declaró una guerra comercial en su contra y la acusó de esparcir la pandemia de Covid-19, según Bolton, le habría dicho al presidente Xi Jinping que la compra de trigo a granjeros estadounidenses reforzaría sus posibilidades de reelección.
 
De acuerdo con esa versión, la conversación se produjo en el marco de un encuentro bilateral durante la cumbre del G-20, celebrado en Japón durante 2019 y Trump le habría rogado al líder chino que se asegurara de su victoria, apelando a la capacidad económica de China para influir en los resultados electorales, en virtud de que ese país es el principal tenedor de bonos de la deuda estadounidense. 
 
Bolton sostiene en su libro que cuando Xi accedió, Trump dijo que era el «líder más grande de la historia de China», demostrando con eso su inmensa ignorancia sobre dicho país, pero, que en el juicio del director de La Iguana.TV, no es para nada sorprendente, toda vez que el mandatario es un magnate inmobiliario que se ha dedicado a hacer dinero con la herencia de su padre. 
 
Asimismo, y como cabía esperar, el gobierno estadounidense desmintió la especie y Trump acusó a Bolton de mentiroso. 
 
Sin embargo, en este primer tópico aparece un aspecto que orienta todas las decisiones de Trump, incluidas las tocantes a Venezuela: el cálculo electoral para garantizarse otros cuatro años en la Casa Blanca.
 
Empero, Pérez Pirela estima este escenario improbable, toda vez que la situación interna dentro de los Estados Unidos es francamente adversa para el mandatario, pues en este momento es el epicentro mundial de la pandemia de Covid-19, con 2.182.285 infectados y 118.279 fallecidos, a lo que se añaden protestas callejeras contra el racismo estructural extendidas por todo el territorio y casi 50 millones de desempleados. De este modo, al estar pautadas las elecciones para el 03 de noviembre, es virtualmente imposible que pueda remontar esa cuesta. 
 
Además, acotó que la carrera presidencial en los Estados Unidos discurre prácticamente en paralelo con las elecciones legislativas en Venezuela y que el plan de Juan Guaidó, Leopoldo López, Julio Borges y compañía, era el triunfo de Trump para continuar con su enriquecimiento a costa del erario venezolano. 
 
¿Qué piensa Trump acerca de invadir Venezuela?
 
Entrando en materia de las revelaciones expuestas por John Bolton sobre Venezuela, este dijo que Trump consideraba que «sería cool» invadir al país y mencionó una llamada que presuntamente habría sostenido con el presidente de Rusia, Vladimir Putin, quien intentó convencerle de no imponer sanciones, algo que no sucedió porque, en opinión del filósofo, «para Donald Trump, Venezuela en realidad es parte de los Estados Unidos».
 
Esto último no sorprende, dado el rol supremacista del gobierno de Trump y la Doctrina Monroe, que establece que América Latina es el patio trasero de Estados Unidos, una idea que está extendida más allá del propio gobierno y permea en amplias capas del tejido social de ese país. 
 
Una demostración del alcance de esta política, a su parecer, se expresa en lo que declaró hoy la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, quien denunció que muchos de los activos del Estado venezolano que presuntamente estaban congelados, ya pasaron directamente al Tesoro de los Estados Unidos e incluso Bank of America certificó en una carta que el dinero que reposaba en sus cuentas, ya fue trasladado al Tesoro estadounidense. 
 
Se trata, por tanto, de una nueva forma de la guerra, en la que «sin disparar un misil, se están haciendo de las riquezas de Venezuela», subrayó.
 
Obstrucción de la justicia
 
En mayo de 2018, en función de una carta que le enviara el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdoğan solicitándole su intercesión por unas compañías turcas que habían violentado las sanciones en contra de Irán, Trump le habría respondido que los jueces a cargo de la causa habían sido designados por su antecesor y que esperara a que estos fueran reemplazados por personas afines a él para poder ocuparse de ese asunto.
 
El exasesor de seguridad tildó la conducta de su antiguo jefe de inaceptable y le acusó de usar su influencia para obtener favores personales en pro de «dictadores» que le son afines. 
 
El gran objetivo de Trump: garantizar su presencia en la Casa Blanca durante los próximos 4 años
 
Bolton sostiene que todas las decisiones de Donald Trump no tenían otra motivación distinta que los cálculos electorales y un ejemplo paradigmático de esto fue cuando decidió hablar públicamente acerca de su deseo de sacar a Maduro del poder: ello se debió a que quería complacer a votantes republicanos del estado de Florida.
 
Otro tanto ocurrió cuando aprobó a Juan Guaidó, si bien en apenas 30 horas ya estaba considerando dar marcha atrás a su decisión porque le preocupaba que este era un tipo débil, que lucía como un «niño» frente a la figura «fuerte» del presidente Nicolás Maduro.
 
John Bolton describe también una escena en la que presuntamente Trump gritaba a sus asesores que el muro con la frontera mexicana debía construirse, puesto que había sido una de sus promesas de campaña y no podía darse el lujo de no cumplirla, so pena de comprometer su reeleción. 
 
Así, para el experto y en concordancia con la política supremacista del mandatario, se refiere a Venezuela y a México como medios para garantizar su reelección y no como países soberanos.
 
Trump es una persona desinformada, al punto de ignorar que Gran Bretaña es una potencia nuclear y de pensar que Finlandia está en Rusia
 
En breve comentario sobre este punto, Pérez Pirela destacó que es una crítica que recibe permanentemente desde distintos flancos. Sin ir más lejos, el presidente Maduro le ha cuestionado por pronunciarse inapropiadamente sobre temas que evidentemente desconoce.
 
Trump coaccionó a Ucrania para sacar del camino a Biden
 
Donald Trump condicionó una ayuda millonaria a Kiev, a cambio de que Ucrania iniciara una investigación en contra del demócrata Joe Biden, actual contendor del mandatario en la carrera presidencial, una situación por la que se inició un «impeachment» en su contra que no prosperó.
 
Cuidado con el mensajero, que es «un perro de la guerra»
 
Pese a lo antes dicho, Pérez Pirela recordó que las palabras de John Bolton han de ser tomadas como su venganza contra Trump por haberlo destituido después de estar a su servicio entre abril de 2018 y septiembre de 2019. 
 
De este modo, al conocer que el principal objetivo del mandatario es la reelección, su venganza consiste justamente en «implotar» esas aspiraciones, pero que el personaje «es un perro de la guerra, conocido por sugerir el bombardeo de Corea del Norte e Irán, haciendo caso omiso de cualquier marco jurídico. 
 
Todavía más: en 2002, cuando ejercía como embajador de los Estados Unidos ante la Organización de las Naciones Unidas, durante la presidencia de George Bush hijo, inmortalizó la frase: «Creemos con confianza que Saddam Hussein esconde armas de destrucción masiva» y frente a la posterior evidencia que dejaba desnuda su mentira, lejos de retractarse, en 2015 insistió que la intervención militar en Irak había valido la pena. 
 
Sobre Venezuela, Bolton aseveró que sería una gran diferencia económica para los Estados Unidos si consiguieran que empresas norteamericanas participen en los negocios petroleros venezolanos, de manera tal que, para Bolton –como para Donald Trump, Juan Guaidó, Leopoldo López o Julio Borges–, derrocar a Maduro es una oportunidad de negocios, una ocasión para robar a la nación. 
 
Por ello, en criterio de Pérez Pirela, los tiempos de estos agentes «se están haciendo pequeños», puesto que detrás de todas sus actuaciones presuntamente políticas, se esconden intereses financieros. 
 
En todo caso, esto pone a tambalear la estrategia del continuismo al que estaría apostando Guaidó para no participar en las venideras elecciones parlamentarias, «porque su interés es hacerse del control de Citgo, de Monómeros, del oro venezolano en Inglaterra», concluyó. 
 
Libro del día
 
Al cierre recomendó la lectura de Diario de Lecumberry, del escritor colombiano Álvaro Mutis.
 
(LaIguana.TV) 
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