En su programa Desde Donde Sea, el filósofo, comunicador y analista político Miguel Ángel Pérez Pirela, explicó el papel que jugó el recientemente fallecido astro argentino del balompié Diego Armando Maradona, en el rescate simbólico de la ciudad de Nápoles, que al estar ubicada en el sur de Italia, ha sido sistemáticamente menospreciada por el norte, más rico en recursos.

A ese respecto, el experto explicó que Italia, lejos de constituir una sociedad homogénea, está abiertamente dividida en dos. Así, «está la Italia del norte, cerca de Francia, de Alemania, una Italia industrial, una Italia rica y está la Italia del sur. En el norte está Turín, Milán, Florencia, Pisa y en el sur, más pobre, mucho más pobre», se encuentran urbes como Sicilia, Capri y la propia Nápoles, donde habría de brillar Maradona, al punto de convertirse en una suerte de Dios local. 

Nápoles, la ciudad a la que arribó Maradona después de su paso por el Barça, es una ciudad «pintoresca», «gritona» e «informal», «que compite con Roma desde el sur y que en ese momento tenía un equipo de fútbol considerado «de medio pelo», que no contaba con posibilidades de alcanzar ni el campeonato italiano ni la Copa de Italia, los principales trofeos futbolísticos del país, relató.

Sin embargo, el arribo del joven futbolista argentino, de baja estatura y poca afición por los entrenamientos, habría de trocar la suerte del club, que en poco tiempo hubo de conquistar tanto el campeonato de Italia como el de Europa.

Por ello, «en Nápoles, Maradona es poco menos que un Dios. De hecho, le van a cambiar el nombre al estadio napolitano para ponerle el nombre de un argentino. (…). Maradona hizo que Nápoles estuviera llena de grafitis, grafitis gigantes con su nombre», añadió.

Su efecto sobre ciudad fue de tal escala que inclusive, muchas calles abandonaron su nombre tradicional para adoptar el del ídolo

Así las cosas, para Pérez Pirela, el mayor legado de Diego Armando Maradona, quien era un extranjero proveniente de una barriada pobre de Buenos Aires, para con Nápoles fue haberle dado «dignidad a los napolitanos, los napolitanos excluidos (…), los napolitanos echados a un lado«, es decir, dignificó a una ciudad europea.

Sin esto, concluyó, es imposible «entender el fenómeno Diego Armando Maradona».

(LaIguana.TV)  

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