Este viernes 12 de marzo, la Fiscalía de Bolivia emitió una orden de captura a la expresidenta de facto de Bolivia, Jeanine Áñez, por el caso de «golpe de Estado», vinculado con los hechos violentos que produjeron la renuncia del expresidente boliviano, Evo Morales en 2019.

La orden de aprehensión también estuvo dirigida a los exministros Arturo Murillo, Yerko Núñez, Luis Fernando López, Rodrigo Guzmán y Álvaro Coimbra (estos dos últimos ya detenidos), a quienes se les acusa por «los delitos de terrorismo y sedición y conspiración».

En octubre de 2019 en los comicios presidenciales de Bolivia, los ciudadanos decidieron reelegir a Evo Morales para un nuevo mandato, sin embargo, el candidato opositor a la presidencia, Carlos Mesa, declaró fraude a los resultados, lo que produjo la intervención de la OEA —que aprovechó la invitación de Morales a revisar el conteo— dijo que sí, que hubo fraude.

Esta sentencia fue el detonante para que se concretara el golpe de Estado protagonizado por la extrema derecha del país andino; la embajada de Estados Unidos en Bolivia; el secretario general de la OEA, Luis Almagro, y militares y policías, que apoyaron esta acción que dejó fuera al presidente legítimo, Evo Morales.

Es entonces que la señora Jeanine Áñez terminó autoproclamándose con la Biblia en la mano como “presidenta encargada”, lo que inmediatamente originó las “felicitaciones” y “reconocimiento” del también autoproclamado “presidente interino” de Venezuela, Juan Guaidó.

“Desde el Gobierno legítimo de Venezuela reconocemos a @JeanineAnez como Presidenta interina de Bolivia, en su misión de guiar una transición constitucional hacia una elección presidencial. Son una inspiración para nuestro país, tenemos la convicción que lograremos la libertad”, le escribió Guaidó a su “homóloga”.

Por su parte, el ficticio “presidente interino” de Venezuela es el antecedente “político” para tratar de imponer las decisiones arbitrarias de Washington para dominar y controlar el mundo a su antojo, intentando mover sus fichas, hasta que no les son útiles.

El pasado 24 de febrero, autoridades del gobierno venezolano informaron que Guaidó fuera inhabilitado de cargos públicos, aunque él continúa jugando al presidente, su poca popularidad sigue en picada y eso se evidenció en las elecciones parlamentarias del pasado 6 de diciembre, en las que el chavismo obtuvo mayoría para ocupar los escaños de la Asamblea Nacional y que el exdiputado no reconoció ni aceptó participar.

Es así como también ha perdido el reconocimiento apoyo de EEUU y la Unión Europea, quienes afirman lo mal posicionado que se encuentra en las encuestas, en las que se desplomó el 20%, de acuerdo a un sondeo de Datanálisis.

Ambos personajes de la política internacional han intentado actuar en detrimento de sus pueblos y gobiernos socialistas, de la mano de EEUU, pero que en estos momentos la vida les pasó factura y sin apoyo alguno, tratan de salir del hueco en el que se hundieron.

Áñez fue sacada de la silla presidencial de manera constitucional, por medio de los votos de los bolivianos y bolivianas, quienes recuperaron la democracia luego de año y medio, y Guaidó intenta continuar su juego político sin ningún apoyo. Actualmente en Bolivia, la autoproclamada Jeanine fue capturada y remitida a un centro de reclusión femenina donde espera el desenlace del proceso de investigación por el golpe de estado en Bolivia, durante las elecciones presidenciales de ese país.

(LaIguana.TV)

 

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