Las idas y vueltas respecto a Venezuela del mandatario estadounidense, Donald Trump, fue el tema central abordado por el filósofo y analista Miguel Ángel Pérez Pirela en la edición 116 de su programa Desde Donde Sea, que se transmite de lunes a viernes a las 7 de la noche a través de las redes sociales. 

Secundariamente, el experto aludió a la situación de la pandemia de Covid-19, toda vez que pese a que la Organización Mundial de la Salud ha advertido que estamos en el «peor momento», muchos países ya comenzaron a prescindir de toda medida de confinamiento y distancia social, autorizando incluso el arribo de turistas. 

No les importa Venezuela: Trump y Biden toman a Maduro como pivot para pescar votos

Pérez Pirela inició la transmisión felicitando al presidente Nicolás Maduro por estar «al centro del debate electoral en los Estados Unidos», algo que, desde su punto de vista, «no es poca cosa» y criticó a quienes pretenden interpretar la política venezolana a partir de la política interna estadounidense, considerando solamente «los chismes de pasillo» en Washington o los intercambios de los candidatos, Donald Trump y Joe Biden

A su parecer, creer que los tuits que uno y otro emitan en contra del presidente Maduro y sobre Venezuela, guardan alguna relación con el país, obedece a una postura ingenua, pues lo que sucede es que tales comentarios se emiten en el contexto de una campaña electoral presidencial.  

Una prueba de estos vaivenes electoreros es la entrevista concedida por Trump el pasado viernes 19 de junio al medio de comunicación Axios, en la que aseguró que entre las opciones que maneja en relación con Venezuela, no está descartada una reunión con Maduro. «Siempre digo que se pierde muy poco con las reuniones«, añadió el actual mandatario y aspirante a la reelección. 

Sin embargo, después de la ola de reacciones que generó la publicación dentro y fuera de los Estados Unidos, incluida la de su contendor, Donald Trump optó por emular la famosa canción de Ricky Martin: «un pasito pa’lante y un pasito pa’trás«, comentó el analista.

La polémica fue tal, que incluso un sector de la oposición intentó decir, sin éxito, que se trataba de una noticia falsa, puesto que habían sacado de contexto las declaraciones del mandatario, pero realmente no es así. 

Efectivamente, la entrevista tuvo lugar el 19 de junio en el Despacho Oval de la Casa Blanca y en ella Trump declaró: «Juan Guaidó no posee una gran confianza en mí por no haber depuesto a Nicolás Maduro, pese al apoyo de los Estados Unidos y otros países» y fue en el marco de esa valoración que admitió que una de las opciones que manejaba, era reunirse con Nicolás Maduro. 

Estos intentos de concertar una reunión, mencionó el conductor, no son nuevos, pues en en 2017, el Jefe de Estado mantuvo contacto con la Casa Blanca y el Departamento de Estado en al menos dos oportunidades, algo que también aparece reflejado en el capítulo sobre Venezuela del libro «La habitación en la que sucedió«, escrito por el exasesor de seguridad de la Casa Blanca, John Bolton, en el que además se asegura que Trump ve a Guaidó como alguien «débil». 

Haciendo referencia a una entrevista que le hiciera el periodista español Ignacio Ramonet al presidente Maduro, Miguel Ángel Pérez Pirela recordó que el primer mandatario le había expresado entonces que creía que » los asuntos del Norte, sus élites y a sus gobernantes» debían «tratase por la vía diplomática», una postura que se comparece con su amplia experiencia en el manejo de asuntos internacionales, pues fue el titular más longevo de la cartera de Relaciones Exteriores –seis años– durante el gobierno del Comandante Chávez.

Así y en congruencia con esa posición, Maduro dijo hoy que estaría dispuesto a reunirse con su homólogo estadounidense donde y cuando fuera, siempre que el diálogo fuera respetuoso.

Regresando a las reacciones internas, el también director de LaIguana.TV mencionó en primer término la de su rival en la carrera presidencial, Joe Biden, quien apenas cinco horas después de aparecida la publicación de Axios, escribió en Twitter: «Trump habla duro sobre Venezuela, pero admira a matones y a dictadores como Nicolás Maduro. Como presidente apoyaré al pueblo venezolano y su camino a la democracia». 

Ante esto, Trump se sintió obligado a echar para atrás las declaraciones que le ofreció a Axios y replicó en un trino: «A diferencia de la izquierda radical, siempre estaré en contra del socialismo y con el pueblo de Venezuela. Mi administración siempre ha estado del lado de la libertad (…) y en contra del opresivo régimen de Maduro. Solo me reuniría con Maduro para una sola cosa: ¡Su salida pacífica del poder!». 

Para Pérez Pirela, el ataque a la figura del presidente Nicolás Maduro, se inscribe en una estrategia electoral que persigue capturar el por ellos llamado «voto hispano» del estado de Florida, sin el cual, ninguno de los dos puede ganar la contienda del venidero 03 de noviembre y en ningún caso sus afirmaciones se refieren realmente a Venezuela ni a su política interior. 

En todo caso, en su opinión, «demócratas y republicanos son el mismo partido«, cuyos candidatos se rotan la presidencia cada tanto, pero con escasas diferencias en términos de lo que a política exterior se refiere. 

Para ilustrar su postura, recordó que Joe Biden, el candidato demócrata, fue el vicepresidente de Barack Obama –ahora devenido en su principal apoyo en la campaña contra Trump–, cuando este emitió la Orden Ejecutiva en la que se catalogaba a Venezuela como una «amenaza para la seguridad de los Estados Unidos», el primero de los sucesivos ataques de ese país en contra de Venezuela. 

De esta manera y solamente para conseguir apoyo entre los votantes, «Nicolás Maduro es, como diría el Psicoanálisis, el objeto del deseo en la campaña electoral entre Biden y Trump«, puntualizó. 

Por tales razones,Trump habría dado marcha atrás de lo que dijo el viernes acerca de una reunión con Maduro, luego de haber pintado a Juan Guaidó como un personaje «débil», frente a la imagen del presidente venezolano, a quien considera un tipo «fuerte», si bien, destacó, ni Biden ni Trump «nunca negaron la debilidad con la que se expresan de Juan Guaidó».  

Dos desesperos que se juntan: Donald Trump y Juan Guaidó

Comentando las distintas apreciaciones que personajes relevantes dentro de la opinión pública, el filósofo mencionó lo publicado por el senador colombiano, Gustavo Petro en su cuenta de Twitter, luego de que comenzara a circular el capítulo del libro de Biden relativo a Venezuela. 

Al respecto, Petro, señaló: «No nos equivocamos en nuestros análisis del libro de Bolton:lo que le interesa a Trump es el petróleo de Venezuela».

Para Pérez Pirela, esto se diferencia largamente en profundidad y alcance de los pareceres emitidos por algunos actores locales, que intentan explicar la política interna de Venezuela «a partir de los dimes y diretes de estos candidatos», que desesperados por vencer como están, son capaces «de hacer y decir lo que les pidan por ganar las elecciones». 

Empero, los diretes derivados del «pa’ lante y pa’ trás» de Trump sobre una posible reunión con Maduro, luego de presentar a Guaidó como un incompetente, distan de ser inocuos, al punto tal que la Casa Blanca se vio obligada a sacar un comunicado, que da cuenta del desespero de Trump y de la necesidad de adelantar un control de daños, con miras a no perder más votantes. 

Según el texto leído por el comunicador, «Donald Trump no ha perdido la confianza en Juan Guaidó. Nada ha cambiado en la gestión. Seguimos reconociendo a Guaidó como ‘líder’ de Venezuela». 

Sobre esto, comentó que Guaidó no es líder en Venezuela y no lo sería solamente porque lo dijeran en Washington. Por lo contrario, recordó la difícil posición en la que se encuentra el todavía diputado, pues no es líder de la oposición, de la Asamblea Nacional o de su partido, Voluntad Popular

«Ni siquiera es líder del edificio donde vive, porque puso en el ascensor un papelito donde pedía que no usaran el internet mientras él estuviera en ‘reuniones presidenciales’, ironizó el experto.

Guaidó no es líder de Venezuela, explicó, porque la oposición está dividida –las dos fracciones por separado, no superan al chavismo– y los partidos que la componen, también están divididos y ahora se debaten entre si participan o no en las elecciones parlamentarias. 

Del lado de Trump, las cosas no están más fáciles, porque la pandemia ha hecho estragos en los Estados Unidos, dejando a su paso más de 40 millones de desempleados, 2.3 millones de infectados y más de 120.000 fallecidos, a lo que se añaden las multitudinarias protestas antirracistas y en contra de la violencia policial que sacuden al país desde hace casi un mes. 

Los efectos de tales situaciones, continuó, ya empezaron a sentirse en la campaña electoral de Trump, pues el sábado el aspirante a la reelección tuvo que enfrentarse a un «mitin de sillas vacías en Oklahoma«, sobre el que había vociferado que asistiría un millón de personas y su jefe de campaña, Brad Parscale, aseveró que el recinto dispuesto «apenas tenía 19.190 sillas», que no bastarían para albergar a la multitud.

No obstante, acabaron por reconocer que habían asistido unas 12.000 personas y los bomberos de Oklahoma dijeron que había unas 6.200. «Hizo el ridículo de su vida, porque ya nadie lo quiere acompañar», fustigó el experto.

Esta debacle que exhiben Trump y Guaidó, cada uno en sus circunstancias y particularidades, tiene, sin embargo, un punto de enlace común: es que ambos deberían someterse al escrutinio de las urnas en noviembre-diciembre, pero saben que perderán y en el caso de Guaidó, carente de más alternativas que le permitan conservar su posición, aún debilitada, decidió no concurrir al proceso electoral.

Nicolás Maduro, un protagonista indiscutible de la campaña presidencial en los EEUU

Miguel Ángel Pérez Pirela estima que el presidente Nicolás Maduro es «uno de los protagonistas indiscutibles de la campaña presidencial de Estados Unidos» y consciente de su posición y a contrapelo de quienes suelen menospreciarlo y subestimarlo, el primer mandatario «los dejó peleando solos».

«Así como yo me reuní con Joe Biden, vicepresidente durante Barack Obama y conversamos largamente y de manera respetuosa –cosa que quedó registrada en su momento–, también en el momento en el que sea necesario, podré hablar con Trump», leyó citando una reciente publicación del líder venezolano. 

«Tenemos a un presidente de Estados Unidos y a un candidato a la presidencia, Trump y Biden, peleándose, y que venga el presidente de la RBV y les de muestras de democracia, respeto, lenguaje diplomático, de altura… Los dejó peleando solos, a dos candidatos, porque él es presidente en ejercicio», comentó. 

Asimismo, rememoró que durante  2015, en ocasión de la investidura de la presidenta Dilma Roussef, Maduro y Biden sostuvieron un encuentro, en el que el Jefe de Estado pidió respeto para Venezuela. Al salir de la reunión, Biden tuvo comentarios respetuosos y elogiosos para con el mandatario criollo. 

Aguas adentro, Luis Vicente León, director de la firma encuestadora Datanálisis y opositor acérrimo al Gobierno Bolivariano, expresó hoy que difícilmente la Administración Trump abandone explícitamente a Guaidó, pero está explorando opciones de negociación. 

El filósofo recordó que cuando se acaban las opciones entre los bandos en disputa, «la obligación» era «sentarse y negociar», mejor si antes de que hubiera miles de muertes que lamentar. 

Por ello, y en virtud de que «las locuras de Juan Guaidó y de Leopoldo López no han funcionado» y que «ya ni Trump les cree», todo parece indicar que «se está arreando a la oposición a una negociación, porque es la única alternativa que les queda». 

El peor momento de la pandemia de Covid-19 y aún así, muchos países levantan las restricciones

Antes de culminar la edición, el analista se tomó unos minutos para presentar un panorama general acerca de la pandemia de Covid-19 en el mundo, que ahora tiene su epicentro en el continente americano, pues los dos países que lideran la lista en cantidad de infectados y fallecidos en el mundo, Estados Unidos y Brasil, se encuentran en América. 

En su óptica, «hay que tomar acciones porque en varias partes del mundo se están abriendo fronteras, gimnasios, restaurantes, etcétera». a pesar de que hoy, Tedros Adhanom, Director de la Organización Mundial de la Salud alertara que se habían detectado 150.000 nuevos casos en un solo día, el mayor número desde el inicio de la pandemia, asegurando que «estamos en el peor momento». 

Pese a la condición de epicentro de América, comentó que en Colombia, el pasado 19 de junio, al gobierno de Iván Duque no se había ocurrido nada mejor que decretar dos días sin IVA y salió un montón de gente a la calle a comprar. 

Según ellos, querían reactivar la economía y prevén dos nuevas jornadas los días 3 y 19 de julio, pues según reportes locales, las ventas superaron los 5.000 millones de dólares. ¿Cuántos infectados tendrán? ¿Cuánto costarán esos infectados? 

Al otro lado del Atlántico, aduciendo la necesidad de retornar a la normalidad, en Francia: se retomaron las clases presenciales, a dos semanas de finalizar el año escolar y se impuso asistencia obligatoria. 

Pero eso es poco, relató el analista, en comparación con lo que están haciendo en España, una nación que fue duramente golpeada por la pandemia y que ahora abrió la entrada «a plenitud»a los turistas, abundando las imágenes que muestran a jóvenes abarrotando las playas y reuniones de más de 10 personas, todas sin mascarilla. 

Para ilustrar en qué consiste esta «entrada a plenitud» de los turistas, comentó que, por ejemplo, una persona proveniente del Reino Unido –quinto en número de infecciones, con 306.761– puede ir a España, sin tener que guardar cuarentena y sin que se le exijan ningún tipo de exámenes.

A su parecer, estas acciones contrastan fuertemente con las que ha tomado Venezuela, que cuenta con «una de las curvas más aplanadas a nivel mundial y tiene 3.917 casos» de Covid-19, si bien la mayor parte de ellos provienen de los 70.000 venezolanos que han retornado al país en las últimas semanas y de ningún modo la cantidad puede compararse con los 246.963 de Chile, los 6.8836 de Colombia, los 50.640 de Ecuador, los 257.447 de Perú o los más de 1.104.000 de Brasil. 

En Venezuela, insistió, sin llegar a los 4.000 infectados, se radicalizó el confinamiento, pero advirtió que «hay que estar pendientes, porque en redes sociales denunciaron una rumba en la Cota 905«.

Por su lado, en los Estados Unidos, las autoridades sanitarias alertaron sobre el aumento de los casos en personas jóvenes en el sur del país, mientras que en Argentina, los medios de derecha, afines a los intereses del capital y el macrismo, ponen bajo sospecha el confinamiento, como que si hubiera otro método, ante la ausencia de tratamiento efectivo y vacunas.

Un último comentario sobre este punto, estuvo referido a las distintas estrategias que se están implementando para luchar contra la Covid-19. 

Al respecto, mencionó que el Jefe Nacional de Epidemiología de Cuba informó que la Dexametasona se está usando exitosamente para el tratamiento de pacientes graves y la OMS llamó a aumentar la producción mundial de Dexametasona, dados los buenos resultados mostrados en la isla, mientras que Rusia anunció que desarrolló una vacuna que aparentemente sería capaz de inmunizar por dos años contra la Covid-19. Actualmente está en pruebas.

Finalmente, se refirió al llamado que hiciera la Organización Panamericana de la Salud a sus donantes, pues se requieren al menos 94,8 millones para frenar la pandemia y mitigar sus efectos hasta septiembre de 2020, indispensables para ofrecer ayudas mínimas en los países más afectados.

Libro del día

«Filosofía Política contemporánea: una introducción», de la autoría del filósofo político canadiense Will Kymlicka.

(LaIguana.TV) 

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