Pau Donés, el recién fallecido vocalista de la agrupación española Jarabe De Palo, habría dispuesto el destino de su herencia cuando el cáncer de colon que le fuera diagnosticado en 2015 pasó a ser incurable, informaron medios españoles.

Amén de suspender todo tratamiento, Donés, de 53 años, emprendió su última aventura musical: la grabación del disco «Tragas o escupes», que salió bajo el sello de su discográfica Tronco Records y fue estrenado el pasado mes de mayo.

Sin embargo, según esas fuentes, antes del lanzamiento, el cantautor habría cambiado la configuración de la empresa, de la que era propietario y administrador único, para que su hermano Marc, quien era su socio en una compañía de compraventa de inmuebles, pudiera administrarla en adelante.

Adicionalmente, el recordado intérprete poseía varias propiedades en distintos sitios de España. La prensa ibérica reportó al menos tres: una ubicada en  Montanuy (Huesca), que es el pueblo natal de su padre; otra en el Valle de Arán (Lérida) y una tercera en el Paseo de Gracia de Barcelona.

No obstante, al volver de California, donde el músico pasó gran parte de su último año de vida, decidió poner en venta la casa de Lérida por 2,3 millones de euros.

Los arreglos que Donés hizo se orientaron a garantizar que su dinero e inmuebles puedan pasar sin problemas a Sara, su única hija, cuando alcance la mayoría de edad.

(LaIguana.TV)

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