En Venezuela avanza el diálogo entre el Gobierno Bolivariano y las diversas oposiciones, se consolida la ruta hacia las megaelecciones del 21 de noviembre y los grupos se preparan para acudir a México, donde con intermediación del gobierno de Noruega negociarán un acuerdo que, entre otras cosas, logre el levantamiento de las sanciones, según revelara el presidente Nicolás Maduro en una entrevista concedida a teleSUR.

Tal fue el tema elegido por el filósofo, comunicador y analista político Miguel Ángel Pérez Pirela para discutir en la edición 349 de su programa Desde Donde Sea, que se transmite de lunes a viernes a las 7 de la noche (hora de Venezuela) a través de las plataformas de YouTube, Instagram, Facebook y Twitter de LaIguana.TV.

En particular, vaticinó que el proceso electoral, donde se escogerán gobernadores, alcaldes y concejales, se sucederán, aún cuando un sector extremista insista en no participar.

Colombia pide que se incluya a Venezuela en la lista de países que promueven el terrorismo

Previamente, el experto no pudo dejar de referirse a la solicitud que hiciera el presidente de Colombia, Iván Duque, a Estados Unidos relativa a la inclusión de Venezuela en la lista de países que promueven el terrorismo.

A su parecer, la administración de Duque intenta desviar la atención de los graves problemas internos que atraviesas al vecino país –masacres, asesinatos de líderes sociales, protestas antigubernamentales, narcotráfico y paramilitarismo, entre otros–, con esta clase de anuncios.

Así, refirió que el mandatario dijo este lunes 26 de julio al embajador de Estados Unidos en Colombia, Phillip Goldberg, que la «anuencia del régimen dictatorial de Venezuela amerita una declaratoria por parte de los Estados Unidos como un país promotor del terrorismo».

Más precisamente, durante la instalación del III Seminario Internacional de Análisis y Prevención del Terrorismo Urbano, en Bogotá, Duque insistió en que la declaración tendría como objetivo «no solamente develar esa relación connivente y perniciosa, sino también que puedan ellos tomar un camino: o seguir patrocinando al terrorismo o entregar el terrorismo a las autoridades de los países que los están buscando».

En relación con Venezuela, Duque dijo que «hay que apelar a sanciones, porque así como hemos visto que hay países que albergan en su territorio a quienes han cometido esos hechos [de terrorismo] y además se arrogan la capacidad de hacerlo, y lo dicen ante el mundo, hoy también podemos ver casos que son absolutamente incontrovertibles».

Pérez Pirela cuestionó que el gobernante se permitiera emitir estas opiniones, cuando su país lidera las cifras de masacres cometidas y miembros activos del Ejército colombiano están sindicados de participar en el magnicidio del presidente Jovenel Moïse.

Recordó, asimismo, que esta nueva solicitud de sanciones por parte del gobierno de Iván Duque, se sucede a las declaraciones que ofreciera el pasado jueves 22 de julio el ministro de Defensa de Colombia, Diego Molano, en las que asegurara, sin ofrecer pruebas, que el atentado contra el presidente colombiano se planificó en Venezuela.

Para el comunicador, es «patético», «risible» y que «esos asesinos» del gobierno de Iván Duque, que exportan mercenarios hacia otros países para que inclusive asesinen a mandatarios, denuncien un atentado que, desde su punto de vista, podría no haber ocurrido y antes bien, parece «un falso positivo».

En su intervención, el ministro Molano responsabilizó a Caracas de albergar terroristas y exhortó a «la comunidad internacional» a reflexionar sobre estas supuestas acciones criminales en contra «de la institucionalidad colombiana».

Desde el punto de vista del también director de LaIguana.TV, esta iniciativa también pretende torpedear e incluso boicotear el proceso de diálogo entre el gobierno y las oposiciones, y en consecuencia, las venideras elecciones.

En ese orden señaló que este lunes se conoció que el secretario de Estado (canciller) de Estados Unidos, Antony Blinken, dialogó con su homóloga colombiana, Marta Lucía Ramírez, y subrayó la importancia de hacer avanzar la democracia en Haití, Cuba, Venezuela y Nicaragua, informó el portavoz del departamento de Estado, Ned Price, en un comunicado.

Blinken, añadió Price, también subrayó el continuo compromiso compartido entre Estados Unidos y Colombia para ampliar la seguridad ciudadana y abordar las causas profundas de las recientes protestas en la región, sintetizó el analista.

El Gobierno Bolivariano está listo para ir a México

Entrando en materia, el experto indicó que durante una entrevista ofrecida a la interestatal teleSUR, el presidente de la República, Nicolás Maduro, ofreció los avances del diálogo dentro y fuera de Venezuela.

Maduro explicó a la periodista Patricia Villegas, directora del canal, que en este momento el gobierno lleva a cabo conversaciones con todos los sectores de la oposición, incluyendo a la fracción opositora extremista liderada por Juan Guaidó y Leopoldo López, comentó el comunicador.

Adicionalmente, enfatizó que Maduro fue enfático al explicar que su equipo cuenta con una «preagenda que contempla la recuperación y la paz» y a este respecto aclaró que los factores que le adversan deben «renunciar al llamado de las guarimbas y a los intentos de magnicidio».

¿Guaidó irá a diálogo en México?

Y si bien esta es la posición del gobierno, Pérez Pirela estimó conveniente traer a colación la postura del ala extremista de la oposición, cuya vocería ejerce Juan Guaidó.

En este orden, precisó que en una entrevista con el canal colombiano RCN, Guaidó aseguró que su facción estaba lista para reunirse con el gobierno del presidente Nicolás Maduro, en aras de arribar a un acuerdo.

En su intervención descartó la posibilidad de huir al extranjero, como lo han hecho otros de sus copartidarios y acusó al gobierno bolivariano de torpedear las negociaciones, que se avanzan con la intermediación de Noruega.

No obstante, recordó que este sector extremista de la oposición ha torpedeado todas las iniciativas de negociación, no por su voluntad, sino a instancias del gobierno de Estados Unidos.

En mayo de este año Freddy Guevara confirmó que se habría reunido con el gobierno para avanzar sobre la posibilidad del diálogo Maduro-Guaidó. El analista destacó que mientras el político hacía esto, paralelamente se estaba reuniendo con las megabandas de la Cota 905 para poner en marcha el plan violento denominado «La Fiesta de Caracas», con el que se pretendía «incendiar» la capital venezolana.

Para ahondar en detalles, compartió el artículo «Freddy Guevara confirmó la reunión con el chavismo: esto dijo de Leopoldo y Guaidó», publicado en el portal de LaIguana.TV, en el que se explica que el 13 de mayo, Freddy Guevara confirmó que sí se reunió con el diputado del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) Francisco Rodríguez, tal como había informado el presidente de la República, Nicolás Maduro, durante una alocución televisada.

Para ese momento fue una sorpresa, subrayó el comunicador criollo, pues Guevara es uno de los integrantes de la derecha más extremista de Venezuela, planificador incluso de sediciones, intentos de asesinatos y contratos con mercenarios gringos para asesinar a Maduro.

Entonces, rememoró, Guevara dijo que tanto Leopoldo López como Juan Guaidó sabían del contacto con el chavismo, y que el punto tratado fue el «Acuerdo de Salvación Nacional» que anunció este sector y en una entrevista con VivoPlay, dijo que se trató de «una sola reunión» y que era «imposible» que se llegara a un acuerdo el mismo día.

Sin embargo, por su juego a dos bandas, Guevara está detenido tras una orden  de aprehensión que dictara el Ministerio Público el pasado 12 de julio.

Pérez Pirela detalló las autoridades venezolanas sindican a Guevara de organizar, junto a bandas paramilitares armadas que operaban en la Cota 905, la operación «Fiesta de Caracas» con la que se pretendió atentar contra la vida del Jefe de Estado nuevamente.

Concretamente, explicó, pretendían ejecutar el magnicidio durante los actos por el aniversario de la independencia y generar terror entre la población civil en los días sucesivos.

En todo caso, pese a la detención de su aliado, Guaidó reconoció que Maduro estaría interesado en que las negociaciones avanzaran, porque querría «generar garantías» para él y «para su entorno».

El exdiputado alegó en la entrevista con el medio colombiano que este interés se basaba en que el gobierno de Venezuela carece de respaldo internacional, si bien en la realidad sucede lo opuesto, aseveró el analista.

Para fundamentar su argumentación, refirió que el pasado 1º de junio, Geoff Ramsey, director de la Oficina de Washington para América Latina (WOLA, por sus siglas en inglés), aseguró en Twitter que «de los casi 60 países que en un momento aceptaron a Guaidó como presidente, todos menos siete han retirado silenciosamente la designación de sus comunicados oficiales de este año».

A favor de esa tesis también abona el hecho de que en su entrevista con teleSUR, Maduro indicó que en la Mesa, que se instalará con la intermediación del reino de Noruega, probablemente participen gobiernos extranjeros, inclusive el de Estados Unidos.

El Jefe de Estado de Venezuela también apuntó que pretendía comprometer a la oposición a que abandonara la vía violenta e insurreccional y que respaldara la solicitud para que cesen las sanciones.

Para Pérez Pirela es claro que Washington pretende continuar chantajeando el diálogo, al condicionar los resultados de las conversaciones entre el gobierno y las oposiciones, con la postura de Guaidó.

En su criterio, la insistencia del gobierno de Biden sobre esa figura, que carece de poder político real, es una garantía de fracaso y vaticinó que si la oposición quiere conseguir algún logro, tendrá que deslindarse de él.

Con el fin de ahondar en el tema, compartió lo que se reseña en el artículo «Si falla el diálogo con Guaidó, Estados Unidos seguirá ejerciendo presión contra Venezuela: asesor de Biden», que puede consultarse en el portal de LaIguana.TV.

En el texto se lee que «a propósito de las posibles conversaciones entre el gobierno de Maduro y el ala antidemocrática de la oposición encabezada por Guaidó, Estados Unidos advirtió que si éstas fallan, continuará ejerciendo presiones para forzar la salida del mandatario».

La posición estadounidense fue expuesta en una rueda de prensa por Juan González, director sénior del Consejo de Seguridad Nacional para el Hemisferio Occidental: «Vamos a continuar trabajando con la comunidad internacional para ponerle presión al régimen para dar pasos concretos hacia elecciones justas y libres», relató Pérez Pirela.

Este funcionario aseveró que «toda negociación tendría que ser seria, concreta, irreversible y limitada por el tiempo», más desde el punto de vista de la administración Biden, el éxito del diálogo entre el gobierno y la oposición supondría que Maduro está obligado a ceder a las demandas de Washington, algo que en el parecer del filósofo venezolano «no va a suceder».

Según González, «en caso contrario, Estados Unidos mantendría su política de sanciones, bloqueos y cerco diplomático, algo que ha venido haciendo desde mucho antes de que se anunciara cualquier perspectiva de negociación».

Las condiciones que ha puesto el presidente Maduro para sentarse otra vez con la oposición

Maduro planteó las condiciones del gobierno nacional para participar en la instalación de una mesa de diálogo internacional, respaldada por las autoridades de México y Noruega.

En específico, exigió el levantamiento inmediato de las sanciones, el reconocimiento por parte de la oposición de todos los poderes públicos y de la Constitución, el abandono definitivo de la violencia y de las estrategias insurreccionales y la participación de todos los sectores políticos que se le oponen. 

Asimismo, subrayó el experto, el presidente Maduro recordó que en el país suramericano inició un proceso de diálogo hace mucho tiempo, en el cual se sumaron diversos sectores de la nación, incluyendo factores de la derecha.

El problema radica, enfatizó el analista, en que cada vez que se va a arribar a un acuerdo, la oposición abandona la mesa.

El largo historial de los diálogos fallidos entre el gobierno de Maduro y la oposición

Miguel Ángel Pérez Pirela estimó conveniente puntualizar el largo historial de diálogo con el que cuenta el mandatario, pues desde que ganara las elecciones presidenciales por primera vez, en 2013, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, asegura que ha convocado a su oposición política al diálogo en múltiples oportunidades.

No en balde, en su entrevista con teleSUR, el mandatario hizo referencia a algunos de los hitos en los que, tras haber lidiado con acciones violentas o sediciosas realizadas con el beneplácito de la Casa Blanca, convocó a sus adversarios a mesas de entendimiento.

Así, relató que en los comicios de abril de 2013, su contendor, el dirigente derechista Henrique Capriles Radonski, desconoció los resultados y se desataron las primeras «guarimbas» contra su gestión, que dejaron 11 personas asesinadas por la extrema derecha y decenas de heridos.

Seguidamente, aludió a «La Salida», estrategia sediciosa encabezada en 2014 por el prófugo de la justicia venezolana Leopoldo López, que culminó con otro llamado a diálogo al que concurrieron dirigentes como Henrique Capriles, Henry Ramos Allup o Julio Borges.

El Jefe de Estado no evadió las conversaciones políticas con la oposición ni siquiera cuando esta obtuvo la mayoría de los curules en la Asamblea Nacional en los comicios legislativos de diciembre 2015, comentó el comunicador.

En su conversación con la multiestatal, Maduro relató que al año siguiente convocó nuevamente a la dirigencia derechista e incluso solicitó la mediación del papa Francisco, que envió al cardenal Claudio Celli como su representante ante las partes, que se sentaron entre octubre de 2016 hasta enero de 2017.

Lamentablemente, el proceso se interrumpió abruptamente con la llegada de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos, refirió el analista y, en este sentido, el gobernante venezolano recordó que luego del triunfo de Trump, la oposición venezolana se embarcó en otra estrategia de «violencia insurreccional» durante cuatro meses, «mucho más violenta» que la de 2014, que dejó numerosas pérdidas humanas y materiales.

En esta ocasión, apuntó Pérez Pirela, Maduro además convocó a una Asamblea Nacional Constituyente, con la que se organizaron y realizaron elecciones regionales, municipales y presidenciales, mientras se desarrollaba un diálogo con la mediación del gobierno de República Dominicana y el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero.

También consideró conveniente destacar que la iniciativa fracasó porque en el último momento, después de recibir llamadas de funcionarios estadounidenses y del presidente de Colombia, Julio Borges, que representaba a la oposición en la Mesa, se negó a firmar lo acordado.

Dado este historial, Pérez Pirela no es particularmente optimista acerca de los compromisos que firme el ala extremista de la oposición para concurrir a la mesa de diálogo en México, pero aún así, con o sin su participación, aseguró que en Venezuela habría elecciones a las que sí concurriría el ala democrática de la oposición, que ya tiene curules en la Asamblea Nacional.

A pesar del revés, tras haber sido electo para un segundo período presidencial en mayo de 2018, Maduro insistió nuevamente en negociar con la oposición, pero una parte de esa dirigencia, en agosto de ese año organizó desde Colombia un atentado en su contra.

Desde el punto de vista del experto, no puede olvidarse que el próximo movimiento de una parte de la dirigencia opositora fue la autoproclamación de Juan Guaidó en enero de 2019 como «presidente» de la República Bolivariana de Venezuela, pero otro sector accedió a participar del nuevo llamado a conversaciones impulsado por el Gobierno Bolivariano en 2019.

Maduro valoró este último intento como «muy fructífero para el país», puesto que en el espacio han convergido distintas organizaciones y dirigentes políticos, y se ha logrado trazar un camino hacia la conciliación nacional.

En ese orden, destacó los avances que se han logrado en materia electoral. De otra parte, precisó que a su juicio, un indicio de que el diálogo va por buen camino es que todas las oposiciones han decidido presentar candidatos para las megaelecciones regionales y municipales, pautadas para el próximo 21 de noviembre.

El filósofo venezolano resaltó que el presidente Nicolás Maduro se expresó de manera optimista, y por cómo ha avanzado el tema electoral, indicó que el diálogo está en «el mejor momento», pues su gobierno está conversando con todas las oposiciones y, además, el país ha comenzado a levantar cabeza, a pesar de las sanciones.

¿Cuál es el verdadero objetivo del diálogo en México?

Para concluir la edición y antes de dar paso a la participación de la audiencia, puntualizó que según el mandatario de Venezuela, el objetivo es conseguir que en una sola voz se exija el levantamiento de las medidas coercitivas unilaterales impuestas por los Estados Unidos.

«Nuestra exigencia es que se levanten todas las sanciones contra Venezuela, tenemos el derecho de una libertad económica, comercial y financiera (…) del uno al diez, hemos llegado a nueve (aludiendo a los avances de la negociación), en los próximos días se llegue a un acuerdo definitivo», dijo Maduro a teleSUR.

Empero, el experto puso en cuestión este optimismo, pues considera que Leopoldo López, Juan Guaidó y otros dirigentes del sector antidemocrático de la oposición vayan a respaldar un levantamiento de las sanciones cuando han sido sus principales promotores.

(LaIguana.TV)

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