Con la determinación de informar lo que nadie contó de la VI Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), el filósofo y comunicador político Miguel Ángel Pérez Pirela analizó el tema en su programa Desde Donde Sea, y concluyó que nunca como hoy una contundente mayoría de mandatarios de Nuestra América había coincidido en su animadversión contra la Organización de Estados Americanos (OEA). 

La Celac, que se reunió en México el fin de semana pasado, es la máxima expresión del propósito de los países del continente de unirse en un órgano diplomático que no obedezca a los intereses de Estados Unidos, como lo ha sido la OEA por más de 70 años. 

«La Celac es uno de los organismos de integración que nosotros, los nuestroamericanos, forjamos en este siglo XXI, cuando se logró concretar procesos de unión que habían sido apenas sueños, grandes esperanzas y desafíos en los siglos XIX y XX -expresó-. Desgraciadamente muchos de los gobiernos que avanzaron estas propuestas quedaron fuera del poder y por eso la Celac y los otros mecanismos habían perdido fuerza». 

Acotó que siempre hay que insistir en la crítica de que los países promotores de esa nueva integración cometieron el pecado de dormirse en los laureles. «Pensamos que ya eran una realidad finalizada. Se demostró que no cuando se produjeron los cambios de los gobiernos alternativos, populares, progresistas, de izquierda y, en algunos casos, revolucionarios por otros conservadores, de derecha o ultraderecha, seguidores de los dictados de Estados Unidos. Por cada proceso de integración surgió uno de desintegración. Lo mismo que ha ocurrido, históricamente, desde que la doctrina de Bolívar, la idea de la Gran Colombia, que fue una realidad, se rompió con Santander y Páez». 

Señaló el moderador que el encuentro presidencial de la Celac fue un respiro de renovación para estas iniciativas, aunque allí también estaba representada la derecha enemiga de la integración de los pueblos y la maquinaria mediática global, al servicio del capitalismo hegemónico, se ha encargado de dar una versión muy distinta acerca de la Cumbre. 

Precisó que, por ejemplo, solo dos mandatarios presentes, y un tercero mediante una carta, se opusieron a la presencia del presidente venezolano, Nicolás Maduro, pero el aparato mediático se centró en esos dos presidentes para hacer ver que fue objeto de un rechazo generalizado. 

Pérez Pirela comenzó en análisis con la ilustración de Iván Lira, exclusiva para LaIguana.TV, sobre la Celac. En ella aparece López Obrador sobre la cumbre de una montaña que dice Celac, empujando al vacío a Luis Almagro, el secretario general de la OEA. 

Reseñó que, tras cinco años sin concretar reuniones del más alto nivel, el pasado fin de semana se realizó en México la VI Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac). 

La iniciativa fue impulsada en 2010 por el entonces presidente venezolano, Hugo Chávez, para avanzar en la integración regional sin la influencia –y esto es un punto neurálgico- de Estados Unidos y Canadá. La sustitución de la Organización de Estados Americanos (OEA), promovida en esta ocasión por el mandatario anfitrión, Andrés Manuel López Obrador, fue acaso el punto más polémico del encuentro. 

Se trata de la reaparición en la esfera pública de una política trataron de consolidar en su momento líderes como Chávez, Raúl Castro, Evo Morales, Luiz Inácio Lula Da Silva, Rafael Correa y Néstor Kirchner, que coincide, además, con un momento de alto cuestionamiento al sistema interamericano. “Hoy más que un sueño es una grandísima necesidad”, aseveró. 

A lo largo del programa presentó varios fragmentos de un reportaje del canal alemán DW sobre el tema. En el primero de ellos, la presentadora dice que la idea de crear un foro alternativo que no esté bajo la influencia de EEUU vuelve de tiempo en tiempo desde 1962.  

“Antes de López Obrador lo propuso el venezolano Hugo Chávez y, de hecho, lo puso en marcha con la creación de la Celac en 2010”, indica. 

El video inserta una entrevista con Darío Salinas, miembro del Comité Directivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso),capítulo México, quien dice: “La Celac es un organismo promisorio, es un organismo vivo e indispensable para pensar en los grandes problemas de la integración, de la unidad latinoamericana y del desarrollo sin injerencia de nuestros países”. 

Pérez Pirela advirtió que, a pesar de este ambiente auspicioso, la OEA sigue contando con acérrimos defensores como Iván Duque en Colombia; Luis Lacalle Pou en Uruguay; Mario Abdo Benítez en Paraguay; Jair Bolsonaro en Brasil y Guillermo Lasso en Ecuador. El caso más duro es el de Bolsonaro, que sacó a Brasil de la Celac en 2020. 

“De lo que no cabe la menor duda es que la OEA pasó todos los límites imaginables en materia de injerencia. El desconocimiento del triunfo de Evo Morales y el golpe de Estado en su contra fue la gota que derramó el vaso. Nunca como esta vez había sido tan clara la animadversión de gran parte de los mandatarios de Nuestra América contra la OEA”, aseguró. 

Lacalle Pou y Abdo Benítez versus Maduro y Díaz-Canel

La reunión mostró a las claras la confrontación ideológica del continente. La primera diatriba la protagonizó el derechista Lacalle Pou, quien arremetió contra los gobiernos de Venezuela, Cuba y Nicaragua, a los que acusó de no tener una democracia plena, reprimir a manifestantes, encarcelar opositores y violentar los derechos humanos. 

Un video de teleSUR muestra la intervención de Lacalle Pou, quien claramente llevaba una agenda de provocación: 

“Cuando uno ve que en determinados países no hay una democracia plena, cuando no se respeta la separación de poderes, cuando desde el poder se usa el aparato represor para acallar las protestas, cuando se encarcelan opositores, cuando no se respetan los derechos humanos, nosotros, en esta voz tranquila pero firme, debemos decir con preocupación que vemos gravemente lo que ocurre en Cuba, en Nicaragua y en Venezuela”. 

El doble rasero que pretendió aplicar Uruguay fue rápidamente develado por el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, quien no perdió la ocasión de mostrar nuevamente los efectos del bloqueo que padece la isla desde hace más de seis décadas. 

Adicionalmente, invitó a su homólogo a «escuchar a su pueblo», que repudió masivamente una ley neoliberal promovida y aprobada en su gestión. 

En un material de la sección Tienes que verlo de LaIguana.TV Díaz-Canel respondió a Lacalle en estos términos: “La mención a Cuba que hizo el presidente Lacalle denota su desconocimiento de la realidad. El coraje y la determinación del pueblo cubano se han demostrado durante seis décadas frente a la agresión y el bloqueo de EE.UU., obstáculo fundamental para avanzar más en nuestro desarrollo, lo cual el presidente Lacalle no mencionó. Escuche usted a su pueblo que recogió más de 700 mil firmas contra la ley que usted impuso y que cambió las condiciones para ajustar precios de combustibles, desalojos, disminuir el rol de las empresas públicas y modificar el proceso penal. En realidad, un paquete o un paquetazo neoliberal. Con el neoliberalismo se ha multiplicado la inestabilidad, la especulación, la deuda externa, el intercambio desigual, la tendencia a ocurrir crisis financieras más frecuentes, la pobreza, la desigualdad y el abismo entre el norte opulento y el sur desposeído”. 

Lacalle Pou, por su parte, no desaprovechó el escenario para subrayar que, si bien su país participaba de buen agrado en el foro regional, ello no debería interpretarse como un aval para la desaparición de la OEA e insistió en la necesidad de conservarla, más allá de las críticas en su contra. 

Las palabras del mandatario uruguayo quedaron registradas en un video de teleSUR 

“Nuestro país integra este foro donde puede intercambiar y coincidir con países de América Latina y del Caribe, porque la Celac ha profundizado y ampliado su relacionamiento con otros países del mundo, pero esto no significa que al integrar la Celac caiga en desuso la participación en la OEA. Queremos ser bien claros al respecto. Los gobiernos nacionales, tanto como los gobiernos de los distintos organismos son esencialmente criticables y también son materia de cambio. Por eso se puede discrepar con una conducción, pero no se puede desvirtuar el organismo”. 

Su defensa a ultranza de la OEA nuevamente derivó en una respuesta categórica de parte Díaz-Canel, quien hizo una enumeración de algunas de las tropelías cometidas por el organismo y dejó sin argumentos a quienes a estas alturas siguen defendiendo a este “ministerio de las colonias”, como la llamó alguna vez Fidel Castro. 

En la cruenta lista, el jefe de Estado cubano recordó el permanente respaldo de la OEA a golpes de estado, bloqueos, sanciones, dictaduras militares y violaciones a los derechos humanos en América Latina durante sus más de siete décadas de existencia. “Recordemos que se ha llegado a invadir repúblicas latinoamericanas por parte de ejércitos de otras naciones de la región portando brazaletes de la OEA, como fue el caso de República Dominicana. La OEA ha escrito las peores páginas de la injerencia y la desestabilización en nuestra región”, subrayó el conductor de Desde Donde Sea. 

La otra parte de la respuesta de Díaz-Canel a Lacalle Pou fue presentada en un video de Tienes que verlo: “La OEA es la organización que, al servicio de EEUU apoyó los intentos de aislamiento a Cuba, de intervenciones militares en América Latina y el Caribe, de golpes de Estado y dictaduras militares, incluso en su país, mecanismos que EEUU diseñó para contener la resistencia de los pueblos de Nuestra América. La OEA guardó silencio mientras se torturaba en nuestra región y en su país. La OEA es la que calla hoy cuando se reprime, se asesina y se desaparecen latinoamericanos. No es en Cuba donde ocurren estos hechos. Es la OEA la que tiene un impresentable secretario general que contribuyó, participó y apoyó en el golpe de Estado al gobierno de Bolivia en 2019. El neoliberalismo, el monroísmo y esa OEA es lo que acaba de defender aquí el presidente Lacalle”. 

Según la visión de Pérez Pirela, Lacalle Pou y Abdo Benítez fueron a la Cumbre con un plan preciso. “¡Ay de la mediática alternativa si cae en este juego de desviar la atención sobre tan grandísimo logro nuestroamericano de unir de nuevo a la Celac! –observó-. En todo caso, es maravilloso que se haya planteado en negro sobre blanco, con puntos y comas, este debate sobre la actuación nefasta, dolosa e intencional de la OEA”. 

Maduro como punto de ataque

Otro de los asuntos que generó tensión en los sectores más conservadores, fue la inesperada presencia del presidente Maduro en la Cumbre. 

Según algunos analistas, esto se debe a un compromiso serio por parte de López Obrador para deslastrarse de la tutela de Washington en política exterior y dar un nuevo aire a la Celac. 

A partir de la llegada a México de Maduro los ánimos se crisparon en EEUU y Europa y en los medios privados que los representan y toda la artillería se fue contra él y contra Venezuela 

“A pesar del esfuerzo mediático para hacer de Maduro un foco de la discordia, solamente dos gobiernos de los 32 que conforman el bloque regional manifestaron abiertamente su descontento por la presencia de su par venezolano en el encuentro: Colombia y Paraguay. Los otros aceptaron la presencia y la felicitaron en muchos casos, pero lo que ha quedado registrado mediáticamente es que supuestamente toda la Celac estuvo en contra”. 

«El gobierno de Colombia expresa su rechazo a la participación de Maduro en la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Celac», reza el comunicado difundido por la Cancillería colombiana el pasado viernes. 

La vicepresidenta Delcy Rodríguez, que también acudió a la cita como parte de la delegación del Gobierno bolivariano, respondió a Duque en Twitter, acusándole de huir del foro y echándole en cara el fracaso de su estrategia guerrerista. 

El tuit de Rodríguez, con una serie de emoticones de risa, señala: “Colombia sale huyendo de la @SomosCELAC y está más aislada que nunca en su guerrerismo! @ivanduque fracasó y ya es historia pasada! Venezuela seguirá brillando con altura junto al Pdte @NicolasMaduro”. 

En el caso de Paraguay fue el propio jefe de Estado, Mario Abdo Benítez, quien expresó su malestar, al tiempo que advirtió que su concurrencia en la Cumbre no implicaba el reconocimiento al Gobierno de Venezuela.   

Para Pérez Pirela, esa advertencia es inconsistente con sus actos. “Compadre, si usted está sentado en la Celac junto a otros jefes de Estado y entre ellos está Nicolás Maduro Moros, usted está aceptando que el presidente de la República Bolivariana de Venezuela es Nicolás Maduro Moros”, recalcó. 

“La altisonancia de Abdo Benítez está relacionada con una deuda millonaria que Paraguay tiene con Petróleos de Venezuela y que, supuestamente, el fantoche de Guaidó, a quien nadie vio por ahí, se la condonó, y ahora Paraguay, con la excusa de no reconocer a Maduro, quiere no pagar esos millones de dólares a Venezuela”, explicó. 

Mostró el video de la intervención de Abdo Benítez en el que dice: “Mi presencia en este foro no implica reconocimiento del gobierno del señor Nicolás Maduro. No ha habido un cambio de postura y es de caballeros decirlo de frente”. 

El moderador del programa apuntó que “es de caballeros también pagar las deudas que se tienen con los pueblos y vaya si esta deuda es importante”. 

Desde 2019, Abdo Benítez insiste en la tentativa de reconocer a Guaidó como «presidente interino de Venezuela», no solo por afinidades ideológicas sino también por intereses financieros, pues Petroparaguay mantiene una deuda con Petróleos de Venezuela en el orden de los 360 millones de dólares, que su administración intentó renegociar con el pseudogobierno de usurpación. 

El diario estadounidense The Washington Post reveló a inicios de enero de 2021 que agentes de Guaidó, entre ellos un abogado ligado a la familia de Abdo Benítez, conspiraron para reducir la deuda a la mitad y dejar sin efecto los intereses de mora, a cambio de una cantidad no especificada de dinero en efectivo. 

Juan Ernesto Villamayor, entonces jefe de gabinete de Paraguay, reconoció la pretensión fraudulenta en una entrevista concedida a los medios antes de ser interpelado por el Congreso a finales de enero de 2021 y la justificó con el alegato de que el acuerdo ilegal habría ahorrado a su país unos 150 millones de dólares. 

Por Venezuela, la vicepresidenta Delcy Rodríguez dejó claro que el asunto no es agua pasada y conminó a Paraguay a cancelar la deuda, que fue contraída durante el gobierno del depuesto presidente Fernando Lugo (2008-2012). 

De su parte, el presidente Nicolás Maduro retó a Abdo Benítez, Lacalle Pou y a cualquier otro mandatario a debatir «de democracia, de libertades, de resistencia, de revolución y de lo que haya que debatir» en un clima de respeto mutuo. En un video, el presidente enfatiza: “Yo le digo al presidente de Paraguay: ponga usted la fecha, el lugar y la hora para un debate sobre democracia, en Paraguay, en Venezuela y en América Latina y estamos listos para darlo. Lo mismo vale para usted, señor presidente de Uruguay. Venezuela está lista para debatir de democracia, de libertades, de resistencia, de neoliberalismo, de revolución y de lo que haya que debatir, de cara a los pueblos, en transmisión en vivo y directo o en privado, como ustedes quieran, con respeto, con respeto, sin exclusiones. Me gustó mucho una frase que dijo uno de ustedes, no voy a decir quien porque lo siquitrillan en los medios de comunicación de su país. Todo lo que diga Maduro pudiera significar una campaña por lo menos de un mes. Dijo algunos de los interventores, de los presidentes, que no debemos constituir clubes ideológicos, no debemos ideologizar las políticas internacionales. Eso yo lo aprendí como canciller y ¿saben quién me lo enseñó? Hugo Rafael Chávez Frías. La política internacional debe estar al servicio del derecho internacional, de los grandes intereses de la humanidad, de los grandes intereses de la región”. 

A juicio de Pérez Pirela, “Nicolás Maduro puso en su lugar a más de uno. Tuvieron que quedarse callados. La gran mayoría estuvo respetuosa. El show no se creó. No pudo Abdo Benítez ni pudo Lacalle Pou ni Duque ni Lasso”. 

Brasil, el gran ausente

Si bien la recién concluida Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Celac se puede calificar como un éxito, en virtud de la calidad de los acuerdos alcanzados, la ausencia de Brasil fue una nota discordante. 

El 17 de enero de 2020, el gobierno de Jair Bolsonaro anunció que su país se retiraba del organismo por considerar que «no tenía resultados en la defensa de la democracia o en cualquier área», al tiempo que daba, según aseguró, «protagonismo a regímenes no democráticos como los de Venezuela, Nicaragua o Cuba». 

Maduro lamentó la ausencia Brasil por causa de las políticas de Bolsonaro y recordó el papel decisivo del expresidente Lula en la concreción de la Celac.   

Presentó el material audiovisual en el que Maduro expresa: “Muy lamentable que el presidente Jair Bolsonaro, en una visión negacionista, divisionista haya retirado a Brasil de esta comunidad que tanto necesita a Brasil”. 

Añadió Pérez Pirela que, ciertamente, “es una lástima porque Brasil tiene una de las cancillerías más respetadas a nivel planetario, pero en estos momentos es un país alejado del protagonismo internacional que antes tuvo”. 

La OEA de Almagro

La OEA siempre tuvo una impronta colonialista, pero cuando llegó Almagro se superaron todos los límites anteriores. Durante su gestión, que empezó en 2015, Almagro ha seguido fielmente los dictámenes de la Casa Blanca y ha hecho de Venezuela, Cuba –que fue expulsada del organismo en 1962– Nicaragua y Bolivia, el centro de críticas y acciones injerencistas. 

En estos años ha sido constante su respaldo a operaciones sediciosas en Venezuela y la promoción de un enjuiciamiento de sus autoridades en la Corte Penal Internacional por presuntas violaciones a los derechos humanos. 

John Bolton, exasesor de Seguridad Nacional del gobierno estadounidense, admitió en 2020 que «la OEA es una de las organizaciones internacionales más moribundas que. Fue revivida para ayudar a Guaidó». 

En contraste, Almagro ha callado ante eventos gravísimos como la comisión de un fraude electoral en Honduras o la represión desatada contra manifestantes en Chile, Colombia o la Argentina de Mauricio Macri. 

Otro fragmento del ya referido reportaje de DW abunda sobre este punto: 

“La desconfianza actual tiene que ver en parte con la gestión del actual secretario general de la OEA, Luis Almagro. El antiguo canciller uruguayo fustiga sobre todo las derivas autoritarias, sobre todo de gobiernos de izquierda en la región”, dice la periodista e inserta un video de Almagro en el que dice: ‘El régimen cubano ha despojado a su país, a su sociedad y a sus ciudadanos del principio fundamental de Martí: de independencia de los individuos depende la grandeza de los pueblos’. Añade la presentadora de DW que sus críticos acusan a Almagro de ser más bien blando al criticar a gobiernos de derecha como el de Colombia, por ejemplo, a raíz de la represión de las protestas”. 

La gota que derramó el vaso fue la comprobada promoción y participación de la OEA en el golpe de Estado contra el presidente Evo Morales en Bolivia, justificado a través de un informe en el que se denunciaba un inexistente fraude electoral, así como el subsecuente respaldo al gobierno de facto de la dictadora Jeanine Áñez. 

El reportaje de DW prosigue: “Un caso especialmente controvertido es el de las elecciones de Bolivia en 2019 que condujeron a la salida del poder de Evo Morales. En aquel entonces, la OEA publicó un informe que alimentó las acusaciones de fraude contra Morales”. Almagro aparece en una rueda de prensa de ese momento: ‘La única opción que le queda al beneficiario de ese fraude es irse’. La presentadora agrega: ‘Luego, un informe publicado por The Washington Post afirmó que no hubo evidencias claras de fraude. La OEA ha recibido fuertes acusaciones a raíz de ese hecho’. Aparece Morales diciendo: ‘Luis Almagro debe renunciar’. También se incluyen declaraciones de Patricio Zamorano (director de la ONG Council on Hemispheric Affairs) quien dice que ‘la OEA ha fallado en ser un foro abierto, ecuánime e igualitario para todos los países y se ha alineado un poco con las políticas exteriores de EEUU y los sectores más conservadores del continente. Tiene una falta de legitimidad desde que fue elegido el secretario general actual, Luis Almagro’”. 

A pesar de las pruebas que muestran que el mentado fraude nunca existió y que las acciones de la OEA en Bolivia derivaron masacres y persecución contra los partidarios de Morales, Almagro no se ha retractado e insiste en la imposible tesis. 

¿Reemplazará la Celac a la OEA? 

Andrés Manuel López Obrador hizo uso de su condición de anfitrión para solicitar el reemplazo de la OEA «por un organismo verdaderamente autónomo, no lacayo de nadie sino mediador, a petición y aceptación de las partes en conflicto». 

“Solo por la forma de organizar esta cumbre le dio una sonora cachetada a la OEA, con esta propuesta de AMLO y con las respuestas de Díaz-Canel y Maduro, ya valió la pena esta reactivación de la Celac, pues nuevamente los pueblos, los movimientos populares, los gobiernos alternativos levantaron la voz ante las políticas divisionistas y la Doctrina Monroe que impulsan EEUU, Canadá y algunos gobiernos de derecha para nuestra región”, planteó Pérez Pirela. 

Mostró un anota de LaIguana.TV, titulada ¿Debe descartarse la OEA en favor de otro organismo? esto dijo López Obrador  

En su intervención, AMLO enfatizó que ya es tiempo de decir «adiós» a «las imposiciones, las injerencias, las sanciones, las exclusiones y los bloqueos» y de sustituirlos por «los principios de no intervención, autodeterminación de los pueblos y solución pacífica de las controversias». 

Un tuit del periodista Carlos Montero facilitó el video de la intervención de López Obrador en la que expresa: “Es ya inaceptable la política de los últimos dos siglos caracterizada por invasiones para poner o quitar gobernantes al antojo de la superpotencia (…) Iniciemos en nuestro continente una relación bajo la premisa de George Washington, según la cual las naciones no deben aprovecharse del infortunio de otros pueblos. Estoy consciente de que se trata de un asunto complejo que requiere de una nueva visión política y económica. La propuesta es, ni más ni menos, que construir algo semejante a la Unión Europea, pero apegada a nuestra historia, a nuestra realidad y a nuestras identidades. En ese espíritu no debe descartarse la sustitución de la OEA”. 

Otro que se mostró duro en contra de la OEA, fue el presidente de Bolivia, Luis Arce, quien descargó contra la OEA y sus prácticas injerencistas. 

El mandatario, que accedió al poder luego de un año de dictadura de Áñez, tildó a la OEA de «organismo obsoleto e ineficaz», que lejos de contribuir a la resolución pacífica de controversias entre los estados, las generaba. 

El video de la intervención de Arce, lo muestra sin pelos en la lengua: “La OEA en vez de actuar bajo los mandatos de la Carta Democrática, actúa en contra de los principios de la democracia. Su creciente injerencia en los asuntos internos de los Estados no contribuye a la solución pacífica de controversias, sino que más bien las genera. Es un organismo obsoleto e ineficaz que no responde a las necesidades de nuestros Estados ni a los principios del multilateralismo”. 

Por su lado, el presidente Maduro apuntó que la OEA «tiene una falla de origen»: sustentarse en la Doctrina Monroe, que es partidaria de asumir a América Latina como un territorio en el que Estados Unidos puede imponer la agenda, definida siempre en función de sus propios intereses.

Las aseveraciones del mandatario están plenamente comprobadas, pues desde su propia conformación, en 1947, la OEA impuso a la naciente institución la obligación de defender los intereses de Washington en la región, frenar el avance del comunismo e impedir la influencia de la Unión Soviética. 

Agregó Pérez Pirela que la OEA es un resultado de la Guerra Fría, pues surge para impedir la expansión del comunismo en el continente. 

Los cuestionamientos a la OEA empezaron en la década de 1960. Durante largos años, la solitaria voz del líder cubano Fidel Castro, denunció su lamentable actuación contra Cuba y su silencio cómplice frente a las sangrientas dictaduras que azotaron a la mayor parte de los países de la región durante la segunda mitad del siglo XX. 

Con el advenimiento del siglo XXI y especialmente en América del Sur, la correlación de fuerzas políticas cambió y durante cerca de una década, gobernantes de izquierda dieron varios pasos al frente y adelantaron iniciativas como la Unión de Naciones del Sur (Unasur) y la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA). 

Tras la derrota del Tratado del Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA) en Mar del Plata en 2005, Estados Unidos también movió fichas y avanzó sus propias alternativas. Entre ellas destacan el Grupo de Lima, pieza fundamental para atacar a Venezuela y a su gobierno, así como Prosur, creada en 2019 a instancias de Chile y Colombia para reemplazar la Unasur. 

Otro fragmento del video muestra la forma cómo han surgido estos nuevos organismos de integración en los últimos años. 

Para Darío Salinas, vocero de Clacso, las condiciones están dadas para sustituir a la OEA por un organismo de integración que responda a los intereses de los países de América Latina. 

Patricio Zamorano, director de Council on Hemispheric Affairs, también estaría de acuerdo con decir adiós a la OEA, debido a su incapacidad para propiciar el diálogo igualitario entre sus estados miembros. 

En otro polo, Michael Shifter, presidente del think-tank estadounidense Diálogo Interamericano, los propios países son responsables de la equívoca trayectoria que ha seguido su integración, por lo que las instituciones del sistema interamericano son fundamentales para la «defensa de los derechos humanos y la democracia». 

En video, Salinas dice: “Es hora de decir adiós a la OEA y construir un organismo multilateral que genuinamente exprese y represente las necesidades y las demandas de los pueblos de América Latina y el Caribe. Mientras tanto, Michael Shifter señaló que “la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, el Relator sobre Libertad de Expresión, las misiones electorales son muy importantes en la defensa de los derechos humanos y la democracia. Sin la OEA nadie estaría cumpliendo esas funciones”. Zamorano expresa: “Hay que decir adiós a una OEA que no garantiza un diálogo igualitario entre todos los países de las Américas”. 

Otro video presentado subraya la propuesta del presidente Nicolás Maduro: “Por eso propongo que se evalúe con mente fría, con equilibrio, la constitución de una secretaría general de la Celac, dotada de suficiente poder para que lleve las riendas de la construcción de ese sueño que algunos de ustedes han dicho”. 

Salutación de China a la Celac

La reactivación del foro regional causó impacto fuera del continente. Tanto es así que en el encuentro participó directamente el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, pero, sin dudas, la reacción más notoria fue la de China. 

El presidente de China, Xi Jinping, envió un mensaje de apoyo que fue difundido durante la cumbre de México. Felicitó al grupo por tener un rol importante en el mantenimiento de la paz y la estabilidad en la región al impulsar el desarrollo conjunto de los países miembros. «China continuará prestando apoyo a los países de América Latina y el Caribe (…), y ayudará a los países de la región a superar la pandemia pronto y a procurar su desarrollo económico y social. Las relaciones entre China y las naciones de América Latina y el Caribe han entrado en una nueva era marcada por la igualdad, el beneficio mutuo y la innovación”. El presidente chino recordó que en el año 2014 se conformó el Foro de China y la CELAC, al que ha responsabilizado de mejorar las relaciones entre ambas regiones y de contribuir al fortalecimiento de los lazos entre sus comunidades.  

También dio cuenta de la creciente influencia de China en la región, que en términos prácticos se traduce en un debilitamiento de la de Estados Unidos, principal socio comercial y referente político de la mayoría de los países latinoamericanos y del Caribe. 

En contraste, aunque López Obrador aseguró que Estados Unidos y Canadá estarían «atentos» al curso de los acuerdos alcanzados en la Celac, hasta el momento ningún portavoz de Joe Biden o Justin Trudeau se ha pronunciado sobre el tema. 

Tampoco lo hizo la Unión Europea ni ningún país europeo en particular, ello a pesar de que el presidente del Consejo de Europa asistió como invitado.  

El ridículo de Juan Guaidó 

“Hasta ahora hemos visto la parte seria de la Cumbre. Pero hay otra parte que es un chiste, una mamadera de gallo. Se trata del ridículo que hizo el señorito Guaidó por opinar sobre la presencia de Cuba y Venezuela en la Celac e intenar sacar réditos políticos hablando al respecto. En su cuenta de Twitter, Guaidó calificó a Maduro y a Díaz-Canel de dictadores y aludió a un inexistente ‘grito de la democracia y libertad’ por parte de los mandatarios de la región”, dijo Pérez Pirela. 

“Guaidó recibió otra derrota política en México, pues pese a los intentos de Iván Duque, Luis Lacalle Pou y Mario Abdo Benítez por deslegitimar a los gobiernos venezolano y cubano, fueron apenas una reacción fue minoritaria, aislada y sin dudas, enérgicamente respondida por los interpelados”, concluyó. 

Otros países como Perú, que en los últimos años jugaron un rol estelar en los intentos regionales para deponer al presidente Maduro, al albergar al Grupo de Lima, hoy muestran otra posición. Para evidenciarlo, presentó el titular de LaIguana.TV que reza: “Pedro Castillo en la Celac: Perú sostendrá relaciones diplomáticas con todos los países” y dice, en su texto que “el presidente de Perú, Pedro Castillo, aseguró que su país sostendrá relaciones diplomáticas con todos los países de América Latina y del mundo sin discriminación”. 

Mostró el video de la intervención de Castillo en la Celac, en el que afirma: “Quiero concluir mi mensaje anunciando que nuestro país sostiene y sostendrá relaciones diplomáticas con todos los países de América Latina y del mundo sin ninguna discriminación. Caso contrario, este sentido encargo del Perú profundo caerá en saco roto. Es tiempo de pasar de los discursos a la acción: unidos todo, desunidos, nada”.  

Pérez Pirela calificó estas palabras del presidente peruano como “poco menos que la lápida del Grupo de Lima”. 

(LaIguana.TV) 

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